Acapulco, Gro, Colegio La Salle, 1973-1975
Llegué a Acapulco. El Hno. Director Elio Infante y toda la comunidad me recibieron con los brazos abiertos y gran fraternidad. Me sentí muy bien acogido. Todos los Hermanos muy amables, pero quiero subrayar el especial apoyo que recibí del Hno. Roque Valenzuela. Hermano de fuertes convicciones, excelente educador, rudo y tierno, religioso profundo, hermano, hermano incondicional, consejero y amigo. Gracias Roque por tu grandísimo apoyo. Que en el cielo Dios te lo premie y en grande.
Comunidad:
Hno. Hipólito Elio Infante Novoa, Director. ..... * 13 Ago 1940 + 19 Jun 2012
Hno. Roque Valenzuela Soria. .................... * 29 Jun 1906 + 02 May 1963
Hno. José Guadalupe Sánchez Flores ....... * 13 Oct 1910 + 27 Nov 1973
Hno. Gabriel de Jesús Sarralde Huitrón, Coord. Prim... * 5 Ago 1931 + 24 Ene 2013
Hno. Juan José Martín del Campo y Noriega ..* 18 Jun 1936 + 21 Feb 2020
Hno. Juan Ignacio Alba Ornelas ........................................... *29 Jul 1946
Hno. Lorenzo González Kipper, Coord. Sec y Prepa............ * 13 Nov 1940
Hno. Pablo López Limón (exHermano).
Hno. José A. Pérez Aguirre llegó de Cd. Victoria a sustituir al Hno. Pablo López.
Una casa bella y muy cómoda. Un clima ideal. Un ambiente comunitario alegre y fraterno. Nuevo mundo para mí.
Mi responsabilidad fue, ser Coordinador de la Secundaria y de la Preparatoria del Colegio La Salle de Acapulco. Gran Colegio también, aunque no tanto como el I.F.L.
Iniciaron clases. Batallé, batallé mucho con la disciplina. Los alumnos, eran como en el I.F.L puros hombres, pero aquí mucho más inquietos e indisciplinados, paredes rayadas, a veces hasta con malas palabras, además impuntuales para el inicio de clases por la mañana. Ahora sí sentí el calor. Y a buscar soluciones y exhortaciones y castigos. Exhortaciones que tenían muy poco éxito. Un castigo típico que inventé fue enviarlos a subir el cerro que está al lado del Colegio y desde arriba hacerme signos de su logro. Y cuando esto se repetía entonces los citaba el sábado y con ellos subíamos el cerro más alto, lo llamaban “la montaña” que estaba cerca, “hasta la antena” que estaba en la cima.
La comunidad era mi refugio. Ambiente muy agradable. Oración comunitaria excelente y participada por todos. Domingos en las Playas, usualmente en Puerto Marqués, para nadar, pero a veces en Caleta y Caletilla, en Pie de Cuesta o en otra. Rato en el mar y luego rica comida “coctel de camarones o de ostiones, mojarritas bien preparadas, agua de coco y deliciosas cervecitas”, usualmente en el restaurant de Doña Cata en Puerto Marqués.
Alguna vez recibí a mis papás y también a mis hermanos en la casa, recibí a Jorge y a Marila y a las niñas, Marilita y Margot, que apenas caminaba. Evidentemente que se la pasaron muy bien en Acapulco y en esta comunidad tan acogedora.
Dividimos los grupos, que eran de 45 a 55 alumnos en pequeños grupos de 8 a 10 jóvenes y varios Maestros recibían respectivamente un grupito y se impartían simultáneamente la clase de Valores. Previamente preparábamos los temas, los viernes en nuestra reunión de Maestros. A los tres niveles de Preparatoria dábamos los mismos temas, con dinámicas semejantes y eran los mismos criterios para la evaluación. Buscábamos dar temas que les interesaran y que respondiera a sus necesidades de formación. Elaboré, con la ayuda de los Maestros, Guías didácticas. Así fueron naciendo, en mimeógrafo, los libros que serían, años más tarde, los libros tres de Catequesis de Preparatoria, Formación de Valores y las Guías didácticas correspondientes. Y “las cosas” comenzaron a mejorar.
Por primera vez organicé un taller para Maestro Catequistas y lo logré con éxito.
1973 participé en el mes de julio en el Curso de pedagogía personalizante, niveles secundaria y preparatoria en Monterrey N.L.
En verano del 14 de julio al 25 de agosto 1973 tuve la magnífica oportunidad de participar en el curso del CEL (Centro de Espiritualidad lasallista), en Conocoto, San Golquí, a 15km de Quito, Ecuador.): Actualización pedagógica y religiosa en Conocoto, San Golquí, a 15km de Quito, Ecuador.
El Director fue el Hno. Eugenio Fossá, brasileño.
Y el Subdirector el Hno. Octavio Martínez, colombiano.
De México Norte fuimos 11 Hermanos y de México Sur y de los Distritos de América Central y América del Sur buen número de Hermanos.
Los Hermanos de México Norte éramos once Hermanos: Genaro Magallanes Lira, Enrique González, Francisco Barba, Ernesto Saucedo, Roberto Coronado, Ignacio Navarro, Víctor Parra, Roberto Ortiz, Juan José Muñoz y Juan Manuel Arce y yo.
El curso fue excelente, revigorizador. Me sentí muy feliz. Lo aproveché mucho.
La Casa de los Hermanos de Conocoto, que actualmente funge como Casa de formación.
Regresé a Acapulco con nuevos ánimos. Y yo sé que me ayudó mucho a comprender, a responder a los retos que se me presentaban y a ser más acertado en el servicio de Coordinador de Secundaria y de Preparatoria que me correspondía.
Lo que para mí fue de gran ayuda, además del apoyo incondicional del Hno. Elio Infante, director, del Hno. Roque y de los Hermanos de la Comunidad, de mi Subcoordinador en el Colegio, el Mtro. Fidel Méndez (+ May 2020), fue la amistad y solidaridad de los Maestros de Secundaria y de Preparatoria, que colaboraron con acierto en la búsqueda y logro de caminos oportunos para la educación de nuestras “pequeñas” fieras (?). Y se lograba y se manifestaba en gestos de agradecimiento que esos muchachos, inquietos, pero de buen corazón, nos expresaban.
Algo en lo que los niños y jóvenes del Colegio La Salle de Acapulco se lucían era en los deportes y más todavía en los certámenes de poesía y de oratoria y en los cuadros plásticos de Navidad, de Semana Santa o patrióticos. Excelentes participaciones.
Nos iniciamos, con gran temor y muchísimo cuidado en la educación personalizada y comenzábamos a sentir cierto acierto.
Ya estaba yo encariñado, con el sentimiento de éxito, con la amistad de los Hermanos y de los Maestros y de muchos alumnos…y que llega el Hno. Visitador Gilberto Lozano García. Susto. ¿Qué va a pasar? Pues pasó lo que tenía que pasar…cambio de comunidad. Pero ¿Por qué? ¿Cómo?... ”Te necesitamos en el Instituto Regiomontano de Monterrey”. En realidad, eso sí me entusiasmo. Ir a Monterrey, de donde yo había salido hacía 21 años, donde estaba mi familia, donde yo había estudiado de niño. Monterrey, bienvenido. Y así fue. Me despedí no sin lágrima, sí con mucho cariño y agradecimiento y me fui a mi nueva comunidad, mi tercera comunidad en México: El Instituto Regiomontano de Chepe Vera.
En julio de 2023 me visitaron en Cumbres: Francisco Tribouiller, José Alberto Diaz Diego “El Chino”, Juan N Castellanos “Juanito”, Somos los 3 de la misma generación 1975 del Colegio La Salle de Acapulco y actualmente vivimos en Monterrey