Entrevista a la Cheef Peruana radicada en Argentina
Gracias por acceder a esta entrevista. Nos gustaría hacerle unas preguntas.
¿Cuándo descubriste que te gustaba cocinar? ¿Dónde naciste y cómo fue tu infancia?
Me acuerdo que a los 6 años jugaba a la cocinita y lo que cocinaba eran frutas cortadas, algunas verduras que emplataba y hacía que comiera mi hermano dos años mayor que yo.
Mi abuelita, que me crió desde los 4 años, me enseñaba a prender la cocina a kerosen. A los 6 años era una experta prendiendo la cocina [risas].
Empecé a trabajar a los 8 años en un bufet en el estadio y vendía los sanguches en las tribunas, yo en un sector y mi hermano en otro. La Sra. Josefa era un amor, me trataba como una hija y comía unos sanguches de cerdo y de pavo que veía cómo los preparaba y me imaginaba grandes manjares, siempre me preguntaba cómo los preparaba.
Tuve muchos trabajos, y siempre estaban ligados a la comida.
Me gustaba pasar por los mercados y ver a las vendedoras de comida que lucían en las mesas las variedades de potajes unos más ricos que otros, y me decía “algún día yo cocinaré toda esas comidas.”
Nací en Gorgor, que pertenece a Cajatambo, y éramos 11 hermanos (hoy 9). A los 4 años me llevaron a mí y mi hermano Julio mayor por 2 años a vivir a Huacho con mis abuelos maternos.
Mi infancia
En Huacho vivíamos mis abuelos, que yo les decía padres, y mis 3 tíos que ya casi tenían 30 años. Uno de ellos murió.
Mi hermano Julio era mi compinche en todo: juegos, travesuras y castigos.
Mi tío me enseñaba a leer, matemáticas, todo los días me hacía memorizar las cosas que veía a mi alrededor. Al entrar al colegio a los 6 años yo sabía sumar, restar y un poco de dividir y multiplicar, y el famoso libro COQUITO de memoria. Mi hermano era lo contrario, siempre estudiamos juntos la primaria.
Cuando cualquiera de los dos hacía una travesura cobrábamos los dos [risas], esos tiempos éramos amigos de la correa en casa y en el colegio de los reglazos.
Me gustaba leer en casa, mi tío me enseñó a leer la Biblia y terminé de leerla toda y saber el orden de las páginas. Muy amiguera siempre.
En el verano vendía marcianos y juntaba mi dinero para el colegio en una alcancía y en el buffet de la Sra. Josefa. Terminé la primaria y luego 1ro de secundaria. A mi abuelo ya no le alcanzaba para que yo siga estudiando, solo para mi hermano. Así que trabajé un año, junté mi dinero y seguí estudiando. Vivía en el trabajo que me daba facilidad para trabajar y estudiar y ahí terminé el secundario y mi hermano se quedó en la mitad de 5to.Ya él trabajaba todos los fines de semana.
Aprendí que cuando uno trabaja puedes comprarte lo que deseas y es tan gratificante.
Mi abuelo me dijo una vez: “Mira hija, la única herencia que te voy a dejar es este consejo:
La honradez te abrirá todas las puertas, con eso llegarás muy lejos.” Y tenía razón.
Éramos una familia humilde pero feliz.
La gastronomía es considerada un arte, ¿En qué se inspira los menus que realizas?
Me gusta saber todo sobre un plato, la variedad de recetas las preparo de toda las formas y de ahí voy buscando o tomando “este va mejor acá”, y voy formando, trato de mejorar y tengo buenos catadores que me dan el visto.
Pero me gustan los platos auténticos, como se hacían antes. Veo al cliente que va consumir, por ejemplo, la sal, el picante… esos detalles, que tenga buen color, sabor, y una buena presentación. Cada cliente es especial.
Me encanta preparar cenas para 2, 4, 6 y que disfruten y se transporten a nuestro Perú.Quiero que los platos estén al alcance de todos económicamente, también las viandas para una semana a las personas que trabajan y con un precio acorde y el menú que ellos eligen.
¿Cómo es vivir y cocinar en otro país? ¿hace cuánto radicas en Argentina y cómo ves la situación de esta industria gastronómica en este país?
Siempre soñé conocer Argentina, me encantaban las novelas y siempre mostraban el Obelisco, decía “algún día voy a ir.” Yo tenía 10 años.
Cocinar acá, y adaptándonos con los productos que podemos conseguir acá nos salen ricos, imagínese en Perú con todos los productos que tenemos: salen fabulosos los potajes, es por eso que seguimos siendo el primer lugar de la Gastronomía. Yo vine en el año ‘93 a Argentina, y al segundo día empecé a trabajar pensando regresarme en un año a Perú, yo sola sin conocer a nadie, y al año siguiente vino mi novio. Luego nos casamos y hoy tenemos 3 hermosos hijos, me enamoré de este país y de su gente que me acogieron.
La industria de la gastronomía Peruana tiene buena acogida y a los Argentino les encanta, si la comida es buena y la atención también regresan los clientes, pero para mí también es importante el trato, que con el personal que trabaje se sienta cómodo, contento, porque todos son parte de la empresa. Es de ahí de donde saldrá el sueldo de todos.
Sabemos que tenés un programa de radio en el cual enseñas a cocinar a la gente. Comentanos algo sobre esto.
Tenemos un programa en la radio frecuencia latina en Argentina los sábado de 20.00 pm a 22.00pm. y una página en Facebook “COCINEMOS CON PASIÓN.”
Tenemos 18 meses aproximados [en el aire] donde éramos un grupo de 9 personas. Conforme pasaban los meses se fueron retirando por motivos personales y otros porque tenían sus emprendimientos, y al final quedamos Pedro Santillán y yo, que llevamos el programa una vez a la semana donde cocinamos en vivo, pasamos las recetas, interactuamos con los oyentes, llevamos invitados, contamos historias y un poco de baile y muchos sorteos de platos y tortas.
Yo vine en el año ‘93 a Argentina, y al segundo día empecé a trabajar pensando regresarme en un año a Perú, yo sola sin conocer a nadie, y al año siguiente vino mi novio. Luego nos casamos y hoy tenemos 3 hermosos hijos, me enamoré de este país y de su gente que me acogieron.
¿Qué proyectos tenés en adelante?
Personalmente preparo viandas, caterings muy personalizados en la casa de los que me contratan, llevo todo preparado o algunos los preparo en sus casas, atiendo y dejo limpio todo, y cuando comen el postre me presento y explico qué platos degustaron, su elaboración, un poco de historia Peruana, y fomento que vayan a conocerlo y sus lugares turísticos. Yo hablo como si conociera todo Perú [risas], creo que me transporto a los lugares y me los imagino de tanto leerlos. Es muy emocionante todo esto, es como cuando uno habla de su madre o de un hijo, para mí la Gastronomía me sigue dando muchos momentos felices. Es un don que Dios me dio. Él me lo ponía en mi camino y yo no lo veía.
Cuando lo encontré era increíble: hacer algo que te gusta y te paguen por hacerlo. Descubrí 2 dones más, me falta el 3ro que lo tengo que descubrir. Todos me dicen “Victoria, poné tu restaurante” y yo me rio, tal vez algún día, no es mi prioridad. Lo que hago es difundir la gastronomía más tranquila, tengo mi carta de clientes que va creciendo con las recomendaciones que es lo que me gusta.
Me encanta que las personas aprendan a cocinar, es tan lindo y relajante. Yo llego de trabajar a las 10:00pm y entro a mi cocina, y para mí recién empieza el día.
Gracias Yana por la entrevista, me remontaste al pasado y a mis afectos. Besos.