_ Oye, perro amigo, aqui te traigo un pavo que he conseguido con mi trabajo. Es mi deseo que me lo cuides hasta mañana. Mira, mira que grande es ...Eso si, si yo no vuelvo por el mañana, te lo puedes comer. Lo único que te pido como garantía es un pollo, aunque sea pequeño. Entró en malicia el perro y olfateo la bolsa.