La economía gitana está ligada a un contacto permanentemente entre la gente que vende y la que compra. Todos los grupos rom tienen un nombre variable para los gadgé, gorgio ó criollos, es decir para los que no son rom, pero sí sus clientes. Los rom mantuvieron el nomadismo para brindarse a una clientela que los necesitaba esporádicamente, en un nicho económico especial, originado en una región donde arribaron por primera vez y les funcionó e hicieron pasar por allí una costumbre. Esas relaciones económicas, en la larga duración, desarrolladas entre rom y no-rom, generaron otras de tipo comercial, amistoso y parental, a pesar de que los rom no eran siempre bien recibidos, y las relaciones entre las sociedades nómadas y las sedentarias tradicionales han sido mayormente conflictivas.