La insinuación es que, durante sus años en el extranjero, siempre llevó en el corazón el pueblo natal, fuente de su inspiración. Ahí está la esencia de su arte y la clave de su éxito. Que se encuentre cerca o lejos de los Andes, Villalobos siempre encierra la magia y el misterio y el misterio de esta región milenaria en su música.