La fiesta del carnaval es una celebración que se replica en todo el mundo, la misma està engalanada con desfiles de comparsas, carros alegóricos, bailes, cantos, en esos días las calles respiran aire de fiesta y alegría popular. Este año por causa de la epidemia del covid 19 estas actividades se han visto modificadas y en algunos países hasta suspendidas
PH Serafin Cardozo
Entre las celebraciones más destacadas dentro del territorio Argentino, podemos mencionar el Carnaval de Gualeguaychu, provincia de Entre Ríos y, el Carnaval de la Quebrada de Humahuaca provincia de Jujuy, ambos atraen a gran cantidad de turistas.
Este último comienza el sábado anterior al fin de semana de Carnaval, cuando un grupo de comparsas llegan al pie de los cerros que rodean los pueblos para desenterrar al “diablo”, que fue sepultado al finalizar el carnaval pasado. El diablo es un pequeño muñeco (Pujllay) que simboliza el sol, es el encargado de fecundar a la Pachamama (madre tierra).
La semana de carnaval inicia 40 días antes de la Semana Santa, esta celebración, con características propias de la región Jujeña, combina aquella tradición introducida hace más de 500 años por la conquista y, los cultos de la región vinculados al calendario agrícola precolombino relacionados con la fertilidad de la tierra y renovación del suelo, de esta manera honran a la “Pachamama”.
Toda este acontecimiento del desentierro del carnaval está acompañado por una multitud de alegres participantes que bailan y cantan acompañados por músicos que ejecutan instrumentos autóctonos como los erkenchos, anatas, quenas, también de charangos y redoblantes, todo bajo un clima desmesurado de alegría donde está presente la chicha (bebida sagrada), el papel picado, el talco, la serpentina.
La fiesta del carnaval podría definirse como un ritual, donde los miembros de la comunidad se distribuyen los roles de participación, esta fiesta es la identificación de una colectividad, fiesta como expresión de la vida social, más exactamente como recuperación cíclica colectiva (Turner, 1969: 191)
Una vez desenterrado el diablo, comienza la celebración. Muchos participantes disfrazados de diablo, descienden del cerro como comparsas y se dirigen a los pueblos bailando al ritmo de carnavalitos, los habitantes que reciben a las comparsas se visten con cascabeles, se pintan la cara con harina y la tiran a sus compañeros a modo de broma, algunos usan máscaras y trajes muy coloridos con espejos que los hacen relucir. La gran mayoría de los participantes llevan un ramo de albahaca sobre su oreja o sombrero (consideran que la albahaca posee propiedades afrodisíacas)
Esta fiesta es una expresión de fe religiosa que se fusiona con las creencias y costumbres ancestrales y populares, en una mezcla de alegría y libertinaje que procede históricamente de una celebración pagana medieval.
PH Serafin Cardozo
PH Serafin Cardozo
Orígenes de la fiesta de carnaval
La celebración de las fiestas de carnaval tiene origen y semejanza con algunas fiestas paganas protohistóricas y con otras que se celebran en la Roma antigua en épocas oscuras de la Edad Media cuando aparece con más fuerza formando parte del ciclo litúrgico cristiano.
Parece que sin la existencia de la cuaresma, el carnaval no habría perdurado ni en las manifestaciones, ni en la forma en que mayoritariamente se nos presenta. Existen muchas teorías propuestas para buscar el origen de estas fiestas donde al final todo vuelve a su cauce y el orden (es decir el bien) vence al caos (es decir, al mal).
En las fiestas populares la que la risa, la burla, la danza desenfrenada, eran elementos esenciales, así fueron considerados como cosa demoníacas, proveniente del infierno; mientras que el rezo y la oración eran consideradas como provenientes de Dios.
Estas premisas, marcaron la concepción filosófica de los primeros tiempos de la iglesia medieval, en cuanto se comenzó a considerarlas como una segunda naturaleza humana, como manifestaciones de desahogo, lo que supuso que el estamento religioso lo asumiera en el entorno de su propio ritual. Se permiten estos excesos en determinadas fechas del año con el fin de un adoctrinamiento progresivo.
El término
El origen de la palabra carnaval proviene de la conjunción de dos términos, los cuales se tomarán del concepto cristiano (validez de la carne ante la Cuaresma). El primer término “carnestolendas”, se corresponde con el tiempo de privación de la carne (tollere) en latín y, obligación de ayuno, el término se menciona como palabra usada por los mozárabes y por los cortesanos castellanos ya en el siglo XIII, posteriormente en el siglo XVI se usará el término “carnavale”, de procedencia italiana, que a su vez procedía del término “carnevalere” (quitar la carne), para designar e este tipo de celebraciones.
El segundo término “entroido” (entrada) se corresponde con el tiempo previo a la Cuaresma y por lo tanto de permitido consumo carnal. Es una costumbre Medieval que aún se conserva en muchos países.
PH Serafin Cardozo
PH Serafin Cardozo
Características del carnaval de la Quebrada
Este año el festejo del carnaval comienza el 22 de febrero con el desentierro del diablo y culmina con su entierro, el 1 de marzo. Se divide en Carnaval Grande, el primer fin de semana, concentra la mayor cantidad de gente; Carnaval Chico, un poco más íntimo. Entre el transcurso de ambos se festejan los llamados jueves de compadres y comadres, grandes fiestas donde se juntan por separado mujeres y hombres para renovar los votos de parentesco real o de amistad.
El momento del “fortín”. Está caracterizado por los grupos de comparsas que se reúnen, luego de haber desfilado por las calles de los pueblos, en puntos estratégicos (fortines) donde se crean peñas con música y baile hasta el amanecer.
Finalmente, el domingo de carnaval, después de varios días de festejo, la celebración termina con un nuevo entierro del diablo es el también llamado “Domingo de tentación”. Todos vuelven al pie de los cerros y entierran al diablo en un hoyo o mojón, éste representa la boca de la Pachamama, en él se ofrendan hojas de coca, frutas, cereales, miel, chicha o vino y varios cigarrillos.
La fiesta del carnaval funciona como un espacio para la transmisión de tradiciones ancestrales y como fenómeno unificador y preservador de la comunidad. En un encuentro entre el tiempo histórico y el tiempo mítico, las comunidades reviven la fuerza de sus raíces y así confirman su identidad.