Las plantas actuales son el resultado de millones de años de evolución. Los distintos tipos de fósiles (permineralizaciones, impresiones, momificaciones, etc.), pertenecientes a diferentes órganos (tallos, raíces, hojas, etc.), evidencian la aparición de los diversos grupos vegetales a lo largo de la historia de la Tierra y de cómo estos fueron sufriendo variaciones tanto morfológicas como estructurales. Tales cambios repercutieron continuamente en los ecosistemas terrestres a nivel global, haciendo que estos se modifiquen con el tiempo.