Chacareras, gatos, estilos, vidalas, villancicos, bagualas y milongas nacieron de su guitarra, colas que hablan del hombre y su historia, de la tierra y sus frutos, de árboles y llanuras, fueron escritas por él en sus innumerables viajes. Es que Atahualpa Yupanqui, poeta y músico, payador, profundo conocedor del folclore argentino e indoamericano, es, sobre todo, un eterno caminante, un cantor que convirtió lo visto y oído en poesía y canción.