Entonces, aquellas noches, de aquel pueblo de los recuerdos, se trasladó a la esquina más cercana, con amigos nuevos, ideas nuevas y sueños nuevos. Cada noche rodeando un fogoncito, Omar vibraba su guitarra. Empezó a cantar en las fiestas del colegio, de a poco se abrió camino, así formaron “LAS VOCES DE SANTA SYLVINA” junto a sus hermanos mayores Ramón y Héctor Roldan.