Fecha de publicación: 11-feb-2013 16:28:40
Tantos miles de años, de generaciones, de civilizaciones y culturas nos han inculcado fuertemente en el subconsciente la idea de sol como la de aquello que es lo más importante, lo predominante, lo más querido, lo central, la piedra angular sobre la que se fundamenta el edificio de nuestra existencia física y más allá. Tener a algo o a alguien como sol es tenerlo como lo más importante, lo que ilumina y da sentido a nuestra vida. Hay personas que no encuentran ese sentido, que no encuentran su sol y viven en las tinieblas, en el frío, en la oscuridad mental llamada ignorancia, o en esa otra oscuridad del corazón llamada miedo.
Os propongo una tarea ígnea, solar, propia del águila: “BRILLAD, BRILLAD”. Pero no la hagáis de tal manera que los que viven sin luz se fijen en vosotros. Brillad y ocultaros, iluminad el mundo y desapareced. La tarea que os propongo no es la de ser ejemplo a seguir. Iluminad al mundo con sus miríadas de seres que lo pueblan, poned luz al escenario para que perciban las leyes que rigen las mil y una relaciones que sustentan el tejido de la vida y de la muerte. También es necesario iluminar los misterios, aunque no tanto como para resolverlos, sino más bien para concienciarlos, delimitarlos y definirlos.
Haced esto de tal forma que aquellos que vivan en la oscuridad quedaran prendados de la belleza de este nuestro universo. Nuestra tarea estaría bien clara, abrir los ojos, no aumentar nuestra importancia. Brillad no para que os puedan ver, sino para mostrar las maravillas de todo lo creado ya sea lo visible como lo invisible.
Sin luz no se ve. Con luz se puede empezar a caminar.
Sed LUZ.
Más importante es emitir rayos de sabiduría, de amor, de energía, que el hecho de recibirlos.
No te conformes con ser Luna, ésta es una fase que en algún momento debes dejar atrás.
Atrévete a ser SOL, al fin y al cabo esa es nuestra naturaleza, nuestro destino...