Hubo silencio en el cielo. Cesó el canto, la glorificación, la alabanza y la proclamación. Por treinta minutos, cuando el Cordero rompió el séptimo sello, todo quedó en total silencio. En el templo judío, los instrumentos musicales y el canto sonaban durante todo el periodo de la ofrenda del sacrificios, que constituía la primera parte del servicio. Pero en la ofrenda del incienso se guardaba un silencio solemne. Del mismo modo, Apocalipsis 8 describe este “momento de intensa expectación, de sobrecogimiento ante lo que Dios está a punto de hacer. Un solemne reconocimiento de la santidad y el justo juicio de Dios”. (Anthony Garland)
que está delante del trono. El altar estaba repleto de fuego. Un ángel con un incensario de oro estaba de pie frente al altar. Se le entregó mucho incienso para ofrecerlo, junto con las oraciones de todo el pueblo de Dios. El humo del incienso, junto con las oraciones del pueblo de Dios, subían a la presencia de Dios. Luego el ángel tomó el incensario y lo llenó con brasas del altar, las cuales arrojó sobre la tierra; y se produjeron truenos, estruendos, relámpagos y un terremoto. El juicio de Dios había comenzado.
“Más potente, más poderoso que todos los oscuros y poderosos poderes desatados en el mundo, más poderoso que cualquier otra cosa, es el poder de la oración encendida por el fuego de Dios y arrojada sobre la tierra”. (A.T. Torrance)
Padre, hoy me presento delante de ti. Espíritu Santo, límpiame y lléname. Guíame mientras leo la Palabra. Jesús, háblame, toca mi corazón, abre mis ojos, revélate a mi vida, renueva mi mente y fortalece mi fe. Amén.
El séptimo sello y el incensario de oro
1 Cuando el Cordero rompió el séptimo sello, hubo silencio en el cielo como por media hora.
2 Y vi a los siete ángeles que están de pie delante de Dios, a los cuales se les dieron siete trompetas.
3 Se acercó otro ángel y se puso de pie frente al altar. Tenía un incensario de oro, y se le entregó mucho incienso para ofrecerlo, junto con las oraciones de todo el pueblo de Dios, sobre el altar de oro que está delante del trono.
4 Y junto con esas oraciones, subió el humo del incienso desde la mano del ángel hasta la presencia de Dios.
5 Luego el ángel tomó el incensario y lo llenó con brasas del altar, las cuales arrojó sobre la tierra; y se produjeron truenos, estruendos, relámpagos y un terremoto.
Las trompetas
6 Los siete ángeles que tenían las siete trompetas se dispusieron a tocarlas.
7 Tocó el primero su trompeta, y fueron arrojados sobre la tierra granizo y fuego mezclados con sangre. Y se quemó la tercera parte de la tierra, la tercera parte de los árboles y toda la hierba verde.
8 Tocó el segundo ángel su trompeta, y fue arrojado al mar algo que parecía una enorme montaña envuelta en llamas. La tercera parte del mar se convirtió en sangre,
9 y murió la tercera parte de las criaturas que viven en el mar; también fue destruida la tercera parte de los barcos.
10 Tocó el tercer ángel su trompeta, y una enorme estrella, que ardía como una antorcha, cayó desde el cielo sobre la tercera parte de los ríos y sobre los manantiales.
11 La estrella se llama Amargura. Y la tercera parte de las aguas se volvió amarga, y por causa de esas aguas murió mucha gente.
12 Tocó el cuarto ángel su trompeta, y fue asolada la tercera parte del sol, de la luna y de las estrellas, de modo que se oscureció la tercera parte de ellos. Así quedó sin luz la tercera parte del día y la tercera parte de la noche.
13 Seguí observando, y oí un águila que volaba en medio del cielo y gritaba fuertemente: «¡Ay! ¡Ay! ¡Ay de los habitantes de la tierra cuando suenen las tres trompetas que los últimos tres ángeles están a punto de tocar!»
Tómate un momento para reflexionar sobre lo que has leído y orar a Dios en respuesta.
INTERCESIÓN
“Dedíquense a la oración: perseveren en ella con agradecimiento y, al mismo tiempo, intercedan por nosotros a fin de que Dios nos abra la puerta para proclamar la palabra, el misterio de Cristo por el cual estoy preso. Oren para que yo lo anuncie con claridad, como debo hacerlo.(Colosenses 4:2-4)
ORACIÓN
Orar para que las puertas sean abiertas para la predicación del evangelio. ¿Sabía usted que Japón es el segundo grupo más grande de personas no alcanzadas del mundo? El primer lugar es Shaikh en Bangladesh. Pídale a Dios que derribe las fortalezas espirituales y culturales en Bangladesh y Japón, así como en otros grupos de personas no alcanzadas en el mundo.
Orar para la apertura espiritual y para que la iglesia goce de fuertes cimentos en sus primeras y segundas generaciones. Pida a Dios que envíe más obreros y equipe a los creyentes locales en el ministerio.