Los acontecimientos que leemos en el capítulo anterior marcan el final de la tribulación y el comienzo del reino milenario. El capítulo 20 describe los detalles de este período del fin de los tiempos:
Un ángel desciende del cielo con la llave del abismo y una gran cadena en la mano. La serpiente antigua que es el Diablo Satanás, es encadenado por 1000 años y arrojado al abismo, es encerrado sin poder salir.
Luego se ven tronos donde se sentaron los que recibieron autoridad para juzgar. Los que habían sido decapitados durante la Tribulación volvieron a vivir y reinaron con Cristo mil años. Esta es la primera resurrección.
Cuando se cumplan los mil años, Satanás será liberado de su prisión, pero por un corto periodo donde logra engañar a las naciones que están en los cuatro ángulos de la tierra —a Gog y a Magog—, a fin de reunirlas para la batalla. Su número será como el de las arenas del mar. Rodearán el campamento del pueblo de Dios, la ciudad amada. Pero, antes que comenzara la batalla, cae fuego del cielo y los consume por completo, Y el diablo es arrojado al lago de fuego y azufre, donde son arrojados la bestia y el falso profeta. Allí serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos.
El momento final es el juicio de los muertos. Grandes y pequeños, de pie delante de Aquel que está sentado en el gran trono blanco, y aquel cuyo nombre no estaba escrito en el libro de la vida era arrojado al lago de fuego. En este punto del Apocalipsis, la victoria sobre la muerte y el mal llega a su fin. Lo que sigue en los próximos capítulos es la descripción de la eternidad que los creyentes compartirán con Cristo.
Padre, hoy me presento delante de ti. Espíritu Santo, límpiame y lléname. Guíame mientras leo la Palabra. Jesús, háblame, toca mi corazón, abre mis ojos, revélate a mi vida, renueva mi mente y fortalece mi fe. Amén.
Los mil años
1 Vi además a un ángel que bajaba del cielo con la llave del abismo y una gran cadena en la mano.
2 Sujetó al dragón, a aquella serpiente antigua que es el diablo y Satanás, y lo encadenó por mil años.
3 Lo arrojó al abismo, lo encerró y tapó la salida para que no engañara más a las naciones, hasta que se cumplieran los mil años. Después habrá de ser soltado por algún tiempo.
4 Entonces vi tronos donde se sentaron los que recibieron autoridad para juzgar. Vi también las almas de los que habían sido decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios. No habían adorado a la bestia ni a su imagen, ni se habían dejado poner su marca en la frente ni en la mano. Volvieron a vivir y reinaron con Cristo mil años.
5 Ésta es la primera resurrección; los demás muertos no volvieron a vivir hasta que se cumplieron los mil años.
6 Dichosos y santos los que tienen parte en la primera resurrección. La segunda muerte no tiene poder sobre ellos, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años.
Juicio final de Satanás
7 Cuando se cumplan los mil años, Satanás será liberado de su prisión,
8 y saldrá para engañar a las naciones que están en los cuatro ángulos de la tierra —a Gog y a Magog—, a fin de reunirlas para la batalla. Su número será como el de las arenas del mar.
9 Marcharán a lo largo y a lo ancho de la tierra, y rodearán el campamento del pueblo de Dios, la ciudad que él ama. Pero caerá fuego del cielo y los consumirá por completo.
10 El diablo, que los había engañado, será arrojado al lago de fuego y azufre, donde también habrán sido arrojados la bestia y el falso profeta. Allí serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos.
Juicio de los muertos
11 Luego vi un gran trono blanco y a alguien que estaba sentado en él. De su presencia huyeron la tierra y el cielo, sin dejar rastro alguno.
12 Vi también a los muertos, grandes y pequeños, de pie delante del trono. Se abrieron unos libros, y luego otro, que es el libro de la vida. Los muertos fueron juzgados según lo que habían hecho, conforme a lo que estaba escrito en los libros.
13 El mar devolvió sus muertos; la muerte y el infiernodevolvieron los suyos; y cada uno fue juzgado según lo que había hecho.
14 La muerte y el infierno fueron arrojados al lago de fuego. Este lago de fuego es la muerte segunda.
15 Aquel cuyo nombre no estaba escrito en el libro de la vida era arrojado al lago de fuego.
Tómate un momento para reflexionar sobre lo que has leído y orar a Dios en respuesta.
INTERCESIÓN
“También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a estos evita”. (2 Timoteo 3:1-5)
Despiértate, tú que duermes, Y levántate de los muertos, Y te alumbrará Cristo. (Efesios 5:14)
ORACIÓN
Orar por un despertar espiritual en el mundo.
Orar por el poderoso mover del Espíritu Santo.