Hace muchos siglos, al profeta Ezequiel le entregaron un rollo de un libro que tenía escrito en el anverso y en el reverso palabras de lamentación, luto y aflicción. Luego se le dijo que abriera la boca y se comiera ese rollo: “Hijo de hombre, cómete el rollo que te estoy dando hasta que te sacies”. (Ezequiel 3:3) Ezequiel obedeció a Dios y consumió Sus palabras.
Las comió y fueron tan dulce como la miel. Se deshicieron en su boca hasta saciar todos su ser. Y Dios le dijo A Ezequiel: “Hijo de hombre, ve al pueblo de Israel y proclámale mis palabras”. Ezequiel obedeció nuevamente y fue.
En Apocalipsis 10, a Juan, el Apóstol amado, se le entrega un nuevo rollo de parte de Dios. Él se come el rollo, al igual que Ezequiel, fue dulce en su boca, pero amargo en sus entrañas, al igual que Ezequiel. Pero esta vez el mensaje no fue revelado. Juan recibió instrucciones explícitas de no revelar lo que había visto y oído. Esto es un buen recordatorio sobre la soberanía de Dios. Sólo Él conoce los tiempos y los lugares para cada cosa. No estamos hechos para saberlo todo, sino para confiar en Él, en el Gobernante supremo del universo.
Padre, hoy me presento delante de ti. Espíritu Santo, límpiame y lléname. Guíame mientras leo la Palabra. Jesús, háblame, toca mi corazón, abre mis ojos, revélate a mi vida, renueva mi mente y fortalece mi fe. Amén.
El ángel y el rollo pequeño
1 Después vi a otro ángel poderoso que bajaba del cielo envuelto en una nube. Un arco iris rodeaba su cabeza; su rostro era como el sol, y sus piernas parecían columnas de fuego.
2 Llevaba en la mano un pequeño rollo escrito que estaba abierto. Puso el pie derecho sobre el mar y el izquierdo sobre la tierra,
3 y dio un grito tan fuerte que parecía el rugido de un león. Entonces los siete truenos levantaron también sus voces.
4 Una vez que hablaron los siete truenos, estaba yo por escribir, pero oí una voz del cielo que me decía: «Guarda en secreto lo que han dicho los siete truenos, y no lo escribas.»
5 El ángel que yo había visto de pie sobre el mar y sobre la tierra levantó al cielo su mano derecha
6 y juró por el que vive por los siglos de los siglos, el que creó el cielo, la tierra, el mar y todo lo que hay en ellos, y dijo: «¡El tiempo ha terminado!
7 En los días en que hable el séptimo ángel, cuando comience a tocar su trompeta, se cumplirá el designio secreto de Dios, tal y como lo anunció a sus siervos los profetas.»
8 La voz del cielo que yo había escuchado se dirigió a mí de nuevo: «Acércate al ángel que está de pie sobre el mar y sobre la tierra, y toma el rollo que tiene abierto en la mano.»
9 Me acerqué al ángel y le pedí que me diera el rollo. Él me dijo: «Tómalo y cómetelo. Te amargará las entrañas, pero en la boca te sabrá dulce como la miel.»
10 Lo tomé de la mano del ángel y me lo comí. Me supo dulce como la miel, pero al comérmelo se me amargaron las entrañas.
11 Entonces se me ordenó: «Tienes que volver a profetizar acerca de muchos pueblos, naciones, lenguas y reyes.»
Tómate un momento para reflexionar sobre lo que has leído y orar a Dios en respuesta.
INTERCESIÓN
“Pues ustedes han nacido de nuevo, no de simiente perecedera, sino de simiente imperecedera, mediante la palabra de Dios que vive y permanece. Porque, “todo mortal es como la hierba y toda su gloria como la flor del campo, pero la palabra de Dios permanece para siempre”. Y este es el mensaje de las buenas noticias que se les ha anunciado a ustedes”. (I Pedro 1: 24-25)
ORACIÓN
Orar para que el evangelio sea predicado de manera estratégica y audaz.
Orar por ideas e inicitivas innovadoras para alcanzar las grandes ciudades.
Orar por avances en el espacio digital.
Orar por más traducciones de la Biblia. Alrededor de 99,8 millones de personas en el mundo (1,268 lenguas) necesitan todavía una Biblia en su idioma. También orar por el estreno de la nueva versión animada de la película de Jesús (diciembre de 2025). Pedirle al Espíritu Santo que prepare el camino y abra las mentes y los corazones de las personas para que se interesen por Cristo.
Orar por un gran impacto a escala mundial.