Ahora nos encontramos en Jerusalén. Dos nuevos personajes aparecen en escena. Están vestidos de cilicio, pero no te dejes engañar por su modesta vestimenta. Tienen el poder de cerrar los cielos. Sus apodos son “olivos” y “candelabros”, ya que están de pie ante el Señor de la Tierra. Están de pie porque no tienen miedo de testificar acerca de Dios.
Estos dos testigos profetizarán durante 1,260 días y nadie podrá hacerles daño hasta que terminen su testimonio. Entonces la bestia del Abismo los atacará y los matará y los habitantes de la tierra harán fiesta e intercambiarán regalos. Sus cadáveres quedarán tendidos en la plaza de la gran ciudad, donde también fue crucificado su Señor. Pero, al igual que su Señor, resucitarán y volverán a ponerse en pie, y subirán al cielo en una nube, igual que Jesús.
Al mismo tiempo, un fuerte terremoto derribó una décima parte de la ciudad. Perecieron siete mil personas. Finalmente, los sobrevivientes, llenos de temor, dieron gloria al Dios del cielo.
Padre, hoy me presento delante de ti. Espíritu Santo, límpiame y lléname. Guíame mientras leo la Palabra. Jesús, háblame, toca mi corazón, abre mis ojos, revélate a mi vida, renueva mi mente y fortalece mi fe. Amén.
Los dos testigos
1 Se me dio una caña que servía para medir, y se me ordenó: «Levántate y mide el templo de Dios y el altar, y calcula cuántos pueden adorar allí.
2 Pero no incluyas el atrio exterior del templo; no lo midas, porque ha sido entregado a las naciones paganas, las cuales pisotearán la ciudad santa durante cuarenta y dos meses.
3 Por mi parte, yo encargaré a mis dos testigos que, vestidos de luto, profeticen durante mil doscientos sesenta días.»
4 Estos dos testigos son los dos olivos y los dos candelabros que permanecen delante del Señor de la tierra.
5 Si alguien quiere hacerles daño, ellos lanzan fuego por la boca y consumen a sus enemigos. Así habrá de morir cualquiera que intente hacerles daño.
6 Estos testigos tienen poder para cerrar el cielo a fin de que no llueva mientras estén profetizando; y tienen poder para convertir las aguas en sangre y para azotar la tierra, cuantas veces quieran, con toda clase de plagas.
7 Ahora bien, cuando hayan terminado de dar su testimonio, la bestia que sube del abismo les hará la guerra, los vencerá y los matará.
8 Sus cadáveres quedarán tendidos en la plaza de la gran ciudad, llamada en sentido figurado Sodoma y Egipto, donde también fue crucificado su Señor.
9 Y gente de todo pueblo, tribu, lengua y nación contemplará sus cadáveres por tres días y medio, y no permitirá que se les dé sepultura.
10 Los habitantes de la tierra se alegrarán de su muerte y harán fiesta e intercambiarán regalos, porque estos dos profetas les estaban haciendo la vida imposible.
11 Pasados los tres días y medio, entró en ellos un aliento de vida enviado por Dios, y se pusieron de pie, y quienes los observaban quedaron sobrecogidos de terror.
12 Entonces los dos testigos oyeron una potente voz del cielo que les decía: «Suban acá.» Y subieron al cielo en una nube, a la vista de sus enemigos.
13 En ese mismo instante se produjo un violento terremoto y se derrumbó la décima parte de la ciudad. Perecieron siete mil personas, pero los sobrevivientes, llenos de temor, dieron gloria al Dios del cielo.
14 El segundo ¡ay! ya pasó, pero se acerca el tercero.
La séptima trompeta
15 Tocó el séptimo ángel su trompeta, y en el cielo resonaron fuertes voces que decían: «El reino del mundo ha pasado a ser de nuestro Señor y de su Cristo, y él reinará por los siglos de los siglos.»
16 Los veinticuatro ancianos que estaban sentados en sus tronos delante de Dios se postraron rostro en tierra y adoraron a Dios
17 diciendo: «Señor, Dios Todopoderoso, que eres y que eras, te damos gracias porque has asumido tu gran poder y has comenzado a reinar.
18 Las naciones se han enfurecido; pero ha llegado tu castigo, el momento de juzgar a los muertos, y de recompensar a tus siervos los profetas, a tus santos y a los que temen tu nombre, sean grandes o pequeños, y de destruir a los que destruyen la tierra.»
19 Entonces se abrió en el cielo el templo de Dios; allí se vio el arca de su pacto, y hubo relámpagos, estruendos, truenos, un terremoto y una fuerte granizada.
Tómate un momento para reflexionar sobre lo que has leído y orar a Dios en respuesta.
INTERCESIÓN
“Entonces llamaron a los apóstoles y los azotaron. Luego se les ordenó que no hablaran más en el nombre de Jesús y después de eso los soltaron. los apóstoles salieron del Consejo, llenos de gozo por haber sido considerados dignos de sufrir afrentas por causa del Nombre. Y día tras día, en los atrios del Templo y de casa en casa, no dejaban de enseñar y anunciar las buenas noticias de que Jesús es el Cristo. (Hechos 4:40-42)
ORACIÓN
Orar para que la Iglesia tenga un testimonio fuerte a nivel mundial.
Orar para que los cristianos estén en el mundo, pero que no formen parte del mismo.
Orar para que las iglesias se mantengan fuertes en la verdad de las Escrituras y no acepten ser comprometidas.
Orar en contra del mensaje engañosos de Satanás de que las cosas relacionadas con Dios deben mantenerse en privado.
Orar para que su iglesia sea apasionada por el Señor y el Evangelio.
Orar por el testimonio de los discípulos.
Orar por su testimonio.