Unos días cipreses, otros álamos
VESTIRÉ ROPAS NUEVAS
Desnudo de preceptos,
liberado de dogmas y obsesiones,
olvidado de urgencias y terrores,
intentaré limpiar mi espíritu
de gestos y palabras que destrozan
las músicas y sueños
de mis tranquilos bosques interiores.
Más tarde, con mesura,
vestiré ropas nuevas con perfume
de golondrinas libres.
Me colmaré de paz,
de plantas que suspiran por el sol,
de animales que juegan a quererse,
de hombres y mujeres que al calor
de la justicia
fabrican ilusiones y horizontes
y trenzan utopías mientras viven.