Entre nubes y calles
DESCANSO
Dejadme solo.
No me molestéis con triviales
historias y anécdotas vulgares,
que no deseo conocer. No os escucharé.
No me preguntéis por qué
huyo del mundo y me refugio
en mis pinares íntimos.
Perdonadme, pero no entenderéis
mi compleja y personal respuesta.
No me traigáis rosas, ni pináculos
góticos, ni antílopes verdes ...
Es tarde para fiestas y regalos.
No los aceptaré.
No intentéis despertar
mis sentimientos con llantos
de plañideras desgarradas.
Hace ya once años que los sepulté.
Quiero descansar. Olvidar.
Olvidar mis amarguras y venenos.
Las ánforas asimétricas que salieron
de mis manos. Los nidos inocentes
torturados por mis labios ...
Deseo dormir en un lugar
olvidado. Cubierto con la espuma
de todas las olas rotas
de mi vida. Esperando que llegue
el autobús de la muerte y cinco,
que silenciosamente me conduzca
a mi incierto y último destino.
... Me alejaré de este río
sonriendo con melancólica alegría.