Unos días cipreses, otros álamos
CARGADO DE VIOLETAS
He recorrido en noches encendidas
los meandros de ríos silenciosos y he formado
ramilletes de peces y sonidos ...
He subido a los montes de paseo,
y he regresado a casa
con mi cuerpo cubierto de espliegos y tomillos ...
He vivido en el bosque en primavera,
y he vuelto tan cargado de violetas,
de rojos, de amarillos, de pinzones ...
que se me hace difícil aceptar ahora
las sonrisas de tonos apagados,
los matices quebrados de las calles
y los grises de mentes y de espíritus.