Entre nubes y calles
DESEOS
Presiento tu llegada, por el profundo
perfume a membrillos de tus ojos,
el leve aleteo de tus labios,
la brisa refrescante que levantas,
tu gracia de juncos y de sauces.
Soy feliz, cuando veo el cambio
de ritmo de tu pecho al rozas tus mejillas
con mis dedos. Adivino que tiemblas de gozo,
cuando te abrazan mis pájaros azules.
Sonrío, si te azoras con mi mirada.
Sonríes, si palidezco con tus besos.
Los dos intentamos ocultar
los deseos que sentimos de unirnos
en silencios amarillos, dejando
que solamente hablen las olas y los vientos.
Te confieso que soy lámpara
de aceite, no incendio. Que deseo llenar
de primaveras nuestros huertos. Podar
juntos las cepas en enero. Ser brisa
suave que acaricie, no huracán.
Ánfora griega llena de vino nuevo.
No debemos dejar que los grillos
incendien nuestros labios. Ni enterrar con vida
nuestros besos. Ni analizar el agua
al microscopio. Brota de fuentes eternas.
Bebámosla.
Tenemos poco tiempo.