Entre nubes y calles
ESTACIÓN
En una sala de espera.
- Nerviosamente -.
Resquebrajada, sucia, irrespirable.
Con pinturas simbolistas en sus viejas paredes.
Abigarrada. Personas azules,
amarillas, rojas, verdes, ...
Con los labios marchitos. Los ojos
apagados. Indiferentes.
La cabeza inclinada. - Algunas
tiradas en el suelo -. No sé si sienten.
En aquel silencio azul oscuro,
intento adivinar sus desgarros.
Las cicatrices de sus mentes.
... Margaritas rotas
tulipanes doloridos
cáncer de claveles
nubes andrajosas
polvo de campanas
hambre de nieves ...
¡¡ Qué honduras de dolor,
cuando podemos mirarnos frente a frente !!
Las pinturas obsesivas. Inquietantes.
No logro interpretarlas adecuadamente.
Me siento hueco. Lejano como ellos.
Al borde del vacío. De pronto, un tren
se detiene con temblores estridentes.
Se abre una puerta. Una joven,
descaradamente hermosa, ordena:
- "Que suba el siguiente" -.
Se levanta uno. Cualquiera ¿Qué más da?
Nadie alza el rostro para verle.
El tren volverá a parar a la hora
de cada uno de nosotros ... exactamente.