Entre nubes y calles
DESILUSIÓN
Sin entender el críptico mensaje
de mares invisibles, recorren los bosques
de las calles con sus vidas olvidadas
y el futuro en sus espaldas doloridas.
Se besan con pinos las mejillas.
Se aprietan las manos sonriendo,
con la misma sonrisa que los pájaros
dibujan cuando mueren en la nieve.
El río está en el infinito.
Las montañas verdes, más lejos todavía.
Las nubes las tienen próximas.
Enroscadas a sus piernas.
Presionando sus deseos.
Los pobres no tienen
antídoto para su veneno.
Atraviesan puertas sin dinteles.
Puentes sin arcos.
Tiempos sin tiempo.
Bocas sin labios.
Cielos sin luceros.
Extenuados llegan a casa.
Para intentar dormir,
beben sus farolas muertas
en sucios ceniceros.