Entre nubes y calles
SEPARACIÓN
Diez años luz separaban nuestros labios.
Nuestras caricias, docenas de cilicios.
tus pechos vírgenes estaban rodeados
por los flagelos de cien madres abadesas.
Diez cuervos, como noches desnudas,
estaban posados en nuestras piernas.
Una mañana, sacamos los corazones,
empapados en gasolina, a la ventana,
... encendí una cerilla ...
y aparecieron Adán y Eva.