Entre nubes y calles
BUHARDILLA
Seguramente te vas a sorprender,
cuando te deje la llave de la vieja
buhardilla donde, entre polvo y desorden,
guardo los restos de los años
muertos de mi vida.
Entre otras cosas, hallarás:
dos arcas de nogal vacías,
tres camellos amarillos y famélicos,
dolores de injusticia en los riñones,
remordimientos de todas las heridas
que abrí con mis palabras y mis manos,
excrementos de ratas y ratones,
los restos de una fe que terminó
destrozada por polillas,
un caballo muriéndose de sed
y de abandono, dolores de pisadas
en el cuello; en un armario
una sotana y dieciséis tirillas,
diez gripes de virus ignorados,
más remordimientos de omisiones
colgados por las cornisas,
postales con hambre de colores
o con deseos de sonrisas de selvas
vírgenes; una adarga, más dolores,
más sufrimiento todavía,
un cuaderno con demasiados
problemas sin resolver ...
y un brasero de cobre repleto
de sueños quemados ... y colillas.