Entre nubes y calles
BELLA SIN ALMA
Palomas de maíz tus dientes.
Mirlos de luz tus cabellos.
Bajo dos arcos románicos,
la negrura de las moras
en tus ojos, con incendios
de brillos de deseos.
Pulpa jugosa de sandía
tus labios gruesos.
Nubes de mariposas, al sonreír,
tus mejillas de terciopelo.
Cálidas frutas sazonadas
tus sonrosados pechos,
en contraste con el bello
y lujurioso bronceado
de tu maravilloso cuerpo.
Posees la belleza extraordinaria
de una diosa de Homero.
Sólo existe un contratiempo.
Si te miro desapasionadamente, veo
únicamente huesos; un corazón sin nidos,
neuronas con algas, collares de abalorios
en tu espíritu ...
... y, cuando hablas, comprendo
con claridad que eres un ángulo amarillo
sin complemento violeta para valer un recto.
Un órgano precioso sin registros.
¡¡Cuánto lo siento!!
Además, cuando te acercas a mí,
siempre se esconde ladrando mi perro.