Entre nubes y calles
TU AUSENCIA
Me llueve día y noche tu presencia.
Las alas de tus recuerdos me cubren
la piel de la memoria, y se posan
en las ramas de todos mis cerezos.
Percibo la brisa perfumada
- yodo y sal -
de las frescas acuarelas de tus costas.
El malva de tus alientos encendidos
y el insinuante movimiento de tus juncos
continúan jugando amargamente
con las flores silvestres de mi boca.
La dulzura de tu sombra me persigue
por el ocre torbellino de mis horas.
¡Si pudiese colmarme de ti,
hasta morir mis brazos
besando tu cintura
y mis labios bebiendo tus aromas ...!
¡Hasta que dejases mis selvas apagadas
absorbiendo de sus venas verdes
todos los brillos cálidos de sus antorchas ...!
- Tu ausencia es para mí
una gacela vivaz y dolorosa -.