Unos días cipreses, otros álamos
GEMIR DE CLAVOS
Cuando veo que pisan y destrozan
mis trigales, buscando inútilmente
cizaña que no existe.
Cuando rasgan sus ropas al oir
lo que pienso en cuestiones religiosas
y temas metafísicos.
Cuando escucho martillos y gemir de clavos
al saber mis lecturas
y me ruegan que cambie de senderos
al ver mis pies llagados.
Cuando quieren hurgar en mis heridas
o robar mis recuerdos azulados ...
entonces me rebelo,
y decido seguir buscando las respuestas
a todas mis preguntas, aunque tenga que dejar
pedazos de mi espíritu en los dientes
de las fieras que encuentre en el camino.