Entre nubes y calles
SOLAPA DELANTERA
En Peralta, una mañana del octubre
del año 1930, vi la luz por primera vez.
bueno, la luz, la luz ... llevo buscándola
mucho tiempo y todavía no la he visto.
Se ha dicho frecuentemente: el poeta
nace, no se hace. Yo creo que todos
nacemos con poesía dentro, pero luego
es necesario arar la tierra del espíritu,
sembrarla de sentimientos y sensaciones,
regarla con un caudal de puras
sensibilidades y bañarla con la luz de los
grandes maestros.
Mi poesía es fruto de tierras amargas,
de días cubiertos, de flores de lágrimas.
La soledad fue la nodriza que la
amamantó. Como las alcarrazas, rezuma
tristeza por todos sus poros, pero eso
hace que se conserve fresca el agua que
contiene en su interior. Fresca de amor y
de esperanza.