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Carrera de modos Bucaramanga 2018: resultados

publicado a la‎(s)‎ 1 oct. 2018 5:13 por Bicicultura Urbana   [ actualizado el 1 oct. 2018 15:20 ]


El objetivo 

La Carrera de modos, también llamada Desafío intermodal, busca demostrar cuál modo de transporte es más eficiente en un desplazamiento urbano cotidiano. Para determinar esto, se toman en cuenta cuatro variables: tiempo, velocidad promedio, costo del viaje y emisiones de C02

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Los modos de transporte

En la edición 2018, se incluyeron dos modos adicionales con respecto al 2017 (Ver los resultados), para un total de cinco. Estos son: 
  1. Corredor 
  2. Bicicleta 
  3. Bicicleta eléctrica 
  4. Transporte masivo – BTR (Metrolínea) 
  5. Carro particular 

Las reglas

Las reglas de la Carrera de modos se resumen en cinco: 
  1. El punto de partida y de llegada es el mismo para todos los participantes. 
  2. Cada participante es libre de tomar la ruta que desee hasta la meta. 
  3. Los participantes deben respetar en todo momento las normas de tránsito. 
  4. Los participantes inician su recorrido a pie, desde el punto de partida, y posteriormente toman su medio de transporte. 
  5. La Carrera se realiza en un día normal, durante la ‘hora pico’ de la mañana o de la tarde. 

La fecha y el lugar

La Carrera se llevó a cabo el día miércoles 12 de septiembre, iniciando a las 7:42 a.m. desde el Parque Intercambiador Vial Neomundo y finalizando en la Glorieta del Caballo de Bolívar, en inmediaciones de la Universidad Industrial de Santander. Ver imagen 1.


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Imagen 1. Trazado y altimetría del recorrido entre el punto de partida y de llegada.
La distancia promedio que recorrieron los participantes fue de 5,1 kilómetros.


Los participantes

Una ciclista amateur, un atleta profesional, dos empresarios y una estudiante universitaria fueron los participantes de la Carrera de modos Bucaramanga en su versión 2018.

Zammy Daza Real, quien además es abogada, participó en bicicleta. Jorge Chavez, propietario de una tienda de bicicletas, hizo lo propio con la bicicleta eléctrica. Víctor León, promesa del atletismo bumangués, lo hizo corriendo. Sofía Montaño Antolinez, estudiante de último semestre de la facultad de Derecho y Ciencia Política de la UIS, tomó Metrolínea. Y John Sanabria, propietario de una tienda de celulares, participó en su carro particular. 

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Imagen 2. Participantes de la Carrera de modos Bucaramanga 2018. De izquierda a derecha: Zammy Daza Real,
Víctor León, Jorge Chavez, John Sanabria y Sofía Montaño Antolinez. Foto: Ciclaramanga



Los resultados


La primera en cruzar la línea de meta fue la bicicleta eléctrica, empleando un tiempo total de 14 minutos, cuando el reloj marcaba las 7:56 a.m. Al minuto, es decir, a las 7 y 57 de la mañana, llegó la bicicleta convencional, tardándose 15 minutos en completar el recorrido. En tercer lugar llegó el corredor, empleando un tiempo de 16 minutos.

El cuarto participante en llegar al ‘Caballo de Bolívar’ fue el conductor del auto particular, luego de que lo dejara estacionado en el parqueadero más cercano. Su tiempo fue de 25 minutos.

Y en quinto lugar, la usuaria de Metrolínea cruzó la meta con un tiempo total de 29 minutos. En ese momento el reloj señalaba las 8 y 11 a.m.

La Carrera se realizó con normalidad, bajo las condiciones previstas de tráfico y congestión vial. Ninguno de los participantes presentó contratiempos físicos, técnicos o mecánicos durante la Carrera.


El desempeño de cada uno de los modos

A continuación, se analiza el desempeño de cada uno de los modos de transporte de acuerdo a las variables mencionadas.

Bicicleta eléctrica

Fue la más rápida de la carrera. Su conductor empleó un tiempo de 14 minutos para llegar a la meta desde que se decretó la partida, recorriendo una distancia de 5,04 kilómetros, incluyendo el trayecto que hizo a pie. Su velocidad promedio fue de 24,1 Km/h, su velocidad máxima de 47,9 Km/h y emitió 0,11 kilogramos de C02.

Ante lo dispendioso del cálculo para saber cuáles fueron sus costos de viaje con relación a los vatios suministrados por la máquina de acuerdo a la distancia recorrida, se asumen como despreciables.

El conductor de este medio de transporte no presentó sudoración ni fatiga a su llegada en la meta.

Bicicleta

La bicicleta convencional empleó prácticamente el mismo tiempo que la bicicleta eléctrica. Solo los separó un minuto, pese a que tomaron el mismo trayecto: Viaducto La Flora – Cra. 33 – Cll. 62 – Av. Gonzalez Valencia – Cra. 27 – UIS. De acuerdo a estos datos, su velocidad promedio fue de 20,1 Km/h y emitió 0,10 Kg de C02. Sus costos de viaje se asumen como despreciables.

Tanto la bicicleta eléctrica como la convencional, se encontraban en un biciparqueadero aledaño al punto de partida.

Corredor

El corredor tomó la vía más directa para llegar a la meta (no tenía que ir al parqueadero a recoger ningún vehículo, a diferencia de los ciclistas y el conductor del carro particular), recorriendo una distancia total de 4,58 kilómetros en 16 minutos con 20 segundos. De acuerdo a estos datos, su velocidad promedio fue de 16,8 Km/h. Sus costos de desplazamiento al igual que sus emisiones de C02 fueron nulas.

Cabe destacar que un grupo de atletas amateur que acompañó a Víctor León en esta Carrera, cubrieron la misma distancia en el mismo tiempo.

Carro particular

Este modo de transporte recorrió un total de 5,47 Km en un tiempo de 25 minutos. De acuerdo a estos datos, su velocidad promedio fue de 13,0 Km/h. El costo del viaje fue de $6.000 tomando en cuenta el costo de los parqueaderos al inicio y a la llegada. Los costos relacionados con combustible no se tuvieron en cuenta para el análisis. Las emisiones de C02 fueron de 1,42 Kg.

Bus de tránsito rápido - BTR (Metrolínea)

La usuaria del transporte masivo recorrió un total 5,45 Km. La ruta tomada fue la AB2, la más directa entre los puntos de partida y llegada. Su tiempo total fue de 29 minutos. De acuerdo a estos datos, su velocidad promedio fue de 11,2 Km/h. Los costos de viaje fueron de $2.300 (teniendo en cuenta solo el valor de un pasaje). Y sus emisiones de C02 fueron de 0,55 Kg.

Estos datos se resumen en la siguiente tabla:

Puesto

Modo de transporte

Distancia recorrida

Tiempo de viaje

Velocidad promedio

Costo total del viaje

Emisiones* de CO2

1.

Bicicleta eléctrica

5,04 Km

14 minutos

24,1 Km/h

$ 0

 0,11 Kg

2.

Bicicleta

5,04 Km

15 minutos

20,1 Km/h

$ 0

0,10 Kg

3.

Corredor

4,58 Km

16 minutos

16,8 Km/h

$ 0

0,00 Kg

4.

Carro particular

5,47 Km

25 minutos

13,0 Km/h

$ 6.000

1,42 Kg

5.

Metrolínea (BTR)

5,45 Km

29 minutos

11,2 Km/h

$ 2.300

0,55 Kg

Tabla 1. Cuadro comparativo de la Carrera de modos 2018 realizada en Bucaramanga.

*Las emisiones de CO2 fueron calculadas a partir de la Guía de la Federación Europea de Ciclistas, disponible en http://bit.ly/EmisionesC02


Las reacciones

Luego de la Carrera, le preguntamos a los participantes sus impresiones sobre este ejercicio pedagógico. Extraemos algunas de sus declaraciones:

Jorge Chavez asegura que “la bicicleta eléctrica es el futuro del transporte urbano y que además es muy apropiada para una ciudad como Bucaramanga”. Agregó que “la ciudad está avanzando en materia de implementación de infraestructura para el uso de esta clase de medios de transporte”. De otro lado, señala que las desventajas pueden estar en el costo de este tipo de vehículos, mucho más elevado que el de su contraparte convencional.

Por su parte, Zammy Daza Real destacó la importancia de la realización de este tipo de ejercicios para la movilidad urbana, por la información que le brinda a la ciudadanía. Además resaltó que la bicicleta es un medio de transporte que se adapta muy bien a las condiciones que tiene Bucaramanga, por ser “una ciudad pequeña, con buen clima y en donde la mayoría de lugares están cercanos”. “Hacen falta vías (ciclorrutas) y se debe insistir en la cultura y el respeto hacia el ciclista por parte de conductores de automotores”, agregó la deportista.

Víctor León a su vez manifestó que “pese a la falta de cultura, correr es una actividad que cada día tiene más seguidores en la ciudad y que es muy viable llevar a cabo esta práctica para realizar los desplazamientos cotidianos, sin son distancias cortas”. También advirtió que pese a ser un atleta profesional no se empleó a fondo para llevar a cabo el recorrido, considerando que es perfectamente viable que una persona normal haga el mismo tiempo que él hizo.

Cuando se le preguntó a John Sanabria sobre las ventajas que veía sobre el uso del carro particular en la ciudad, respondió que “puede ser útil cuando viajan varias personas o se requiere transportar cargas.”. Sanabria acotó que de poder realizar sus viajes diarios en otro medio de transporte, no dudaría en hacerlo.

Finalmente, Sofía Montaño Antolinez destacó que “Metrolínea es un servicio que brinda cierta comodidad a los usuarios ya que está disponible desde tempranas horas del día y que por esa razón puede ser más seguro, a diferencia de otros medios de transporte”. La usuaria del sistema de transporte masivo atribuyó a los trancones y la falta de troncales o vías exclusivas sobre la Carrera 33 como la principal razón para que Metrolínea haya llegado en último lugar, pese a que el tiempo de espera en la parada fue mínimo.


Las conclusiones

De acuerdo a la información recopilada y procesada se concluye lo siguiente:
  1. El transporte activo, entendido como trotar, montar en bicicleta convencional y bicicleta eléctrica, fue el más rápido, el más económico y el que menos C02 emitió, por lo tanto es la manera más eficiente de movilizarse en Bucaramanga.
  2. La bicicleta eléctrica fue la más rápida. Sin embargo, sus emisiones de C02 son ligeramente mayores que las de la bicicleta convencional. Se asumen que los costos del viaje para ambas es de cero. 
  3. Un minuto de diferencia entre los tres primeros lugares realmente no es significativo. La diferencia está en las condiciones físicas (transpiración, agitación, fatiga, etc.) en las que llegaron los participantes a la meta. 
  4. El Metrolínea pese a llegar en último lugar, presenta emisiones de C02 y costos de viaje menores a las del carro particular. La diferencia en tiempo de viaje entre el carro particular y el Metrolínea fue menor a cinco minutos. 
  5. Trotar y caminar es el medio de transporte más económico y que por naturaleza no presenta emisiones de C02. En la Carrera fue superado únicamente por las bicicletas debido al tiempo de viaje. 
  6. El corredor fue quien tuvo que recorrer menos distancia. 
  7. El tiempo del Metrolínea fue un poco más del doble que el empleado por la bicicleta eléctrica. Esto debido principalmente a que debe tomar una vía congestionada como la Cra. 33, que no presenta carril exclusivo, y a las paradas que realiza. 
  8. El carro particular fue el modo de transporte más costoso, que más emisiones de C02 presentó y el que tuvo que recorrer la mayor distancia. 

Los créditos y los agradecimientos

La Carrera de modos Bucaramanga 2018 fue una realización de Ciclaramanga.

Equipo técnico:

Alexandra Marín - Ciclaramanga
Dirección

Diego Moreno - Ciclaramanga
Producción

Mike Vega - Mitote audiovisual
Edición, animación y postproducción

Angie Daniela Rincón
Presentación

Oswaldo Cacua
Diseño gráfico

Asistentes de producción:

Jessica Rojas

Alejandro Suárez

Laura Daniela Ramírez

Marlon Barragán

Camarógrafos:

Mike Vega

Daniel Morales

Camilo Capacho

Alexandra Marín

Diego Moreno

‘Yiyo’ Mendoza

Participantes:

John Sanabria
Carro particular

Jorge Chavez
Bicicleta eléctrica

Sofía Montaño Antolinez
Transporte masivo - BTR

Víctor León
Corredor

Zammy Daza Real
Bicicleta

Agradecimientos especiales:

Alexandra Pimiento

Daniel Morales 

John Sanabria

Jorge Chavez

Marlon Barragán

‘Yiyo’ Mendoza

Bici

Cibercel

La Ciudad en la Nube

La Máquina del Tiempo

Love to Run

Metrolínea

Mitote Audiovisual

Oficina de la bicicleta

Revista Dos Puntos

Specialized Bucaramanga

Universidad Industrial de Santander


El video

Por último, les dejamos el vídeo resumen de la Carrera de modos Bucaramanga 2018:




Carrera de modos Bucaramanga 2018

publicado a la‎(s)‎ 15 sept. 2018 19:12 por Bicicultura Urbana   [ actualizado el 15 sept. 2018 19:16 ]

https://picasaweb.google.com/100612505345152850771/6601637574335608769#6601638297645568626

¡Ya viene el evento urbano que evalúa la eficiencia del transporte!
  • Este año, los modos de transporte que participan son: corredor, bicicleta, bicicleta eléctrica, Metrolínea y auto particular.
  • Vamos a medir y calcular variables como: tiempo de viaje, velocidad promedio, costo del viaje y emisiones de C02.
  • En Bucaramanga, la Carrera inicia desde el Parque Intercambiador Vial Neomundo y finaliza en la Glorieta del Caballo de Bolivar.
  • La distancia a recorrer es de aproximadamente de 4 kilómetros.
  • La Carrera de Modos se realiza en 'hora pico' de un día laboral.
¿Quién será el ganador? (Ver los resultados del 2017)

Los resultados y el video resumen de la Carrera serán publicados a finales de este mes. ¡Espéralos!

Este evento es organizado por Ciclaramanga con el apoyo de Bici, Cibercel, La Ciudad en la Nube, Mitote Audiovisual, Revista Dos Puntos y Specialized Bucaramanga.




Estrechez de corazón, no de vías

publicado a la‎(s)‎ 19 may. 2018 16:44 por Bicicultura Urbana   [ actualizado el 20 may. 2018 15:37 ]

Por Maria Daniela Castillo*
@mariadcastilloc

La excusa de que las calles de Bucaramanga no están hechas para las bicicletas es puro cuento. Que no están propiamente acondicionadas es otra cosa; pero tampoco lo está la forma de pensar de algunos. No quiere decir que se puedan introducir las bicicletas de la noche a la mañana, sin un plan establecido. Claramente se requieren muchas gestiones de parte de diferentes sectores de la ciudad. Pero más que todo, se necesita educación al respecto.

En Bucaramanga hay una tragedia de los comunes1, donde todos quieren manejar pero todos quieren que haya menos tráfico (más o menos de la misma forma en que todos se quieren parquear en la sombra pero nadie planta árboles). Todos quieren más carriles pero no quieren más tráfico en ellos. ¿Y entonces?. ¿Adónde vamos a llegar con esto? No podemos exigir más y más pero para nuestro uso exclusivo. No podemos combatir tráfico con más tráfico. Necesitamos soluciones que vean más allá de lo superficial. Sí hay ejemplos de ciudades en que han decidido priorizar a las personas por encima de los carros, y los resultados han sido fenomenales. En estas ciudades, rara vez “las calles estaban adecuadas para las bicicletas”. La bicicleta dominaba como medio de transporte cuando las ciudades se estaban empezando a formar, por razones obvias (pues su eficiencia, economía, y beneficios para la salud no han menguado), hasta que los automóviles se tomaron las calles. Pocas ciudades han priorizado la bicicleta desde la introducción de los automóviles. Pero esto ha requerido mucho más que acción política. Por ejemplo, en Vancouver, Canadá2, fueron movimientos ciudadanos los que lograron impedir la construcción de una masiva autopista que iban a alterar su herencia cultural y desplazar a cientos de familias. En 1960, los ciudadanos decidieron protestar y exigir la protección de los espacios públicos. Hoy en día, Vancouver es la única ciudad grande en Norteamérica donde una autopista no pasa por su centro, y es una de las mejores ciudades para vivir en el mundo. Esto se debe en gran parte por la forma en que ha logrado combinar la urbanización con la belleza natural que la rodea, al mismo tiempo que protege a los más vulnerables en las calles: los peatones. (Otro gran ejemplo es Copenhagen3.) En otras ciudades, la bicicleta ha sido una re-introducción a la ciudad, después de que los ciudadanos se dieron cuenta de la oportunidad que estaban desperdiciando al dejarla atrás. 

Bucaramanga es una de esas ciudades donde la mentalidad de tener carro está comúnmente asociada con desarrollo económico y libertad; pero ninguna de las dos es totalmente cierta. Es más, si gasta grandes porcentajes de su salario en pagar un carro, pagar los seguros, parqueaderos, gasolina, y demás, tal vez no se esté avanzando tanto como piensa. ¿Libertad? Empezando porque no puede sacar el carro un día a la semana (más del 8% de las horas a la semana, o el 12.5% del tiempo promedio que alguien está despierto a la semana). Ahora piense en todos esos minutos al día, y horas a la semana, que pasa estancado detrás del timón en un río de carros que solo se mueve de vez en cuando.

Tener carro no es del todo malo (si ya resolvió el asunto de comprarlo y pagar por él, y de tener un lugar seguro donde guardarlo). Con un carro particular uno puede salir de donde necesita y llegar al destino que necesita, puede escuchar la música que quiera y al volumen quiera, o poner el aire acondicionado. Sin embargo, aunque técnicamente puede llegar a su destino, eso no significa que vaya a encontrar parqueadero (fácilmente o del todo) o que no tenga que pagar por estacionar ahí. Sí, es muy chévere uno poder manejar el fin de semana y salir de la ciudad, como ir a la Mesa de los Santos o incluso más lejos. Pero mi punto es que hay que entender que el carro no es la solución para todo y, más importante aún, que no hay que menospreciar a los otros medios de transporte.

En taxi, bus, o Metrolínea, el hecho de no ser uno el que va manejando hace que no se tenga que preocupar por los otros conductores. ¿Qué más? Puede chatear, ver instagram, mandar snapchats, o hacer lo que quiera en su celular. O hasta leer un libro. Y el obvio beneficio del Metrolínea: ¡tener un carril exclusivo! El bus no lo va a dejar necesariamente en su punto de destino, pero a nadie le caen mal unos minuticos extra de caminar al día. Si camina puede vitrinear, comer o tomar algo en el camino, y hasta se puede encontrar con amigos que no veía hace rato. Y si definitivamente no le gusta hablar con la gente, se puede poner audífonos o simplemente no hacer contacto visual. 

Bucaramanga se está desarrollando a tasas muy altas, y a veces inesperadas, al igual que la mayoría de ciudades grandes en América Latina. El problema es que, a diferencia de otras ciudades, nos ha costado mucho trabajo actuar de manera urgente. Tal vez sea en parte por malas administraciones y corrupción, pero no todo es culpa de la política. La falta de cultura ciudadana, el desinterés por los otros medios de transporte que no son el que uno utiliza y el inagotable escepticismo hacia una desarrollo verdaderamente sustentable han creado algo aún más grave que la inacción: ha causado que muchas personas pierdan esperanza y confianza en ver a la ciudad desarrollarse como debería ser. ¡No debemos perder las esperanzas y ganas de vivir en una ciudad más amigable con nuestra salud y con el medio ambiente! Sería ridículo pensar que Bucaramanga puede seguir creciendo al ritmo que va y que podemos continuar metiéndole la misma cantidad de carros sin que colapse. Las cosas deben cambiar urgentemente, y ya están empezando a cambiar. Lo que debemos hacer es acelerar este proceso, y al mismo tiempo rescatar la confianza que se ha perdido en nuestros líderes, tanto políticos como sociales, en nosotros mismos y en nuestra Ciudad Bonita. 

Creo que todos vemos la foto de la izquierda y pensamos: “los carros no caben”. Entonces, ¿cuál es la solución? 1) Quitarle espacio a los peatones para meter más carros, 2) crear algún puente loco para carros (túnel no se podría porque el metro ya va por ahí), o 3) sacar los carros del todo y priorizar espacio para los peatones. En su periodo de administración del transporte de la ciudad de Nueva York del 2007 al 2013, Janette Sadik-Khan4 se le midió a este reto. Como pueden ver en la foto de la derecha, la solución fue finalmente sacar los carros, pintar el piso de rojo (juzguen ustedes el color), y poner sillas, mesas y sombrillas. Y así fue como Times Square, la prestigiosa calle de Nueva York donde se encuentran algunas de las tiendas más finas del mundo, decidió cerrar el paso a los carros y darle una oportunidad de mayor comodidad a los peatones. Lo que empezó como una prueba, resultó siendo un cambio permanente después de un éxito rotundo. Los establecimientos se vieron impactados positivamente, y decenas de nuevos pequeños negocios (como ventas de perros calientes) surgieron y siguen teniendo éxito. ¡Incluso la movilidad mejoró! (Debido en parte a alteraciones en rutas alternas que, entre otras cosas, disminuyeron el tiempo de espera en los semáforos5.) Además, como era de esperarse, la accidentalidad disminuyó. Como dice Sadik-Khan: “Si puedes rehacerlo aquí, puedes rehacerlo en cualquier lugar”. 

https://picasaweb.google.com/100612505345152850771/BiciculturaUrbana#6557791828477480882
Así que, como dirían nuestros amigos Los Prisioneros, en Bucaramanga hay estrechez de corazón, no de vías.

Referencias/También le puede interesar: 

La tragedia de los comunes, por Garrett Hardin 


2. (Story of cities #38: Vancouver dumps its freeway plan for a more beautiful future)


3. (Story of cities #36: how Copenhagen rejected 1960s modernist 'utopia')


4. Janette Sadik-Khan se une al Consejo de ITDP


5. Libro Streetfight (muy recomendado)



*Maria Daniela Castillo es una ciclo-usuaria de Bucaramanga que terminó su carrera de Ciencias Ambientales en la Universidad de Wisconsin-Madison en 2017. Ahora se encuentra haciendo investigación en la Universidad de Boston en temas de calidad de aire, salud pública y transporte sostenible. También está involucrada con iniciativas de oportunidades para mujeres y jóvenes en Costa Rica y América Latina.


Por qué es urgente tomar acción pero mantener la calma

publicado a la‎(s)‎ 23 abr. 2018 19:24 por Bicicultura Urbana   [ actualizado el 23 abr. 2018 19:25 ]

http://www.arquitecturayenergia.cl/home/wp-content/uploads/2015/04/Isla-de-calor-urbana1.jpg
Por Maria Daniela Castillo*
@mariadcastilloc

Sí, el clima está cambiando, y sí, es por culpa de los seres humanos. 97% de los científicos están de acuerdo con esto. El hecho de que en reportes técnicos tengan que poner que es “muy muy probable” no quiere decir que cabe duda de que los humanos somos los culpables. Sin embargo, esto se presta para debates y demora las acciones por el clima. 

En Bucaramanga no tenemos que irnos lejos para darnos cuenta que el cambio climático está en las puertas de nuestras casas, y está en entrando sin pedir permiso. Como a todos los países nos afecta de formas diferentes (respecto a temperatura, precipitación, eventos extremos etc.), no debemos hacer generalizaciones. De todos modos, debemos entender lo que está pasando en nuestra ciudad, teniendo en cuenta que es un problema a nivel global.

Tanto riesgo de sequías como de inundaciones pueden existir al mismo tiempo en diferentes zonas de la región, pues son los casos extremos los que se van a hacer más probables. Además, de acuerdo con Ricardo José Lozano, exdirector del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales, Ideam, y director de la organización People and Hearth, en Bucaramanga y otros municipios de la región, cada año, en promedio, aumenta la temperatura 0,04°C. Esto quiere decir que en los próximos 10 años la temperatura va a aumentar 0,4°C.

Aunque el incremento de temperatura parece ser pequeño, este es peligroso, pues mientras nosotros no nos damos cuenta de los efectos directos, nuestros cuerpos, la vegetación y los animales sí sienten estos “pequeños” cambios. Similarmente, hay que recordar que los aumentos en el promedio anual no significan que los incrementos se den poco a poco. Por el contrario, generalmente hablando, hay más posibilidades de enfrentarnos con mayor frecuencia de días calientes, a la vez de encontrar mayores temperaturas. En otras palabras, habrán más días muy calientes. 

Para los que viven en lugares con gran densidad poblacional y cerca de masivas cantidades de cemento y asfalto, este cambio se sentirá aún más debido a las llamada “isla de calor urbana.” Poner aires acondicionados no es la solución ni es viable a la escala que se necesitaría. Esto aumentaría el consumo y la producción de energía, y por consiguiente la emisión de gases de efecto invernadero y de gases y partículas tóxicas para la salud. Es por esto que por lo que debemos abogar es por la protección de los espacios verdes. Debemos recuperar aquel bonito apodo que se le dio a Bucaramanga, el de La Ciudad de los Parques, y atesorar estos espacios como el pulmón de la ciudad que son. 

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La buena noticia es que así como Bucaramanga ha crecido y prosperado, ha mejorado en términos de educación, se ha modernizado tremendamente y se ha fortalecido económicamente en los últimos 50 años, sin duda alguna hay esperanzas de que podemos tomar las decisiones correctas y encaminarnos hacia una ciudad más sostenible y resiliente. Aunque hemos cometido algunos errores en el pasado, como el masivo enfoque que se le dio a los carros y la falta de atención hacia la movilidad sostenible, hay que reconocer que todas las cosas son cambiantes; las sociedades y las culturas son cambiantes (pueden cambiar), y ya están cambiando.

Pregúntenle a sus papás y abuelos, o a sus hijos y nietos, y se darán cuenta que todo ha cambiado, tanto físicamente como en la manera de pensar, a veces a tasas más rápidas de las que se esperaban. Es imperativo actualizar nuestro conocimiento para poder prestar atención a las transformaciones revolucionarias que están sucediendo a nuestro alrededor. 

Lo mejor de todo es que las acciones por el clima traen consigo múltiples co-beneficios ambientales, sociales, económicos y de salud pública. De modo que así alguien no reconozca la existencia del cambio climático o su urgencia, ¿quién no quiere respirar un aire más limpio?, ¿quién no está de acuerdo con tener áreas verdes para el aprovechamiento de familias y niños/as?, ¿y a quién no le caería bien temperaturas más placenteras, aquellas que nos permiten caminar a nuestros destinos y aprovechar los beneficios que esto trae para la salud?

Los invito a reflexionar para que, primeramente, tomemos conciencia y estemos bien informados sobre lo que está pasando a nuestro alrededor. No hay que olvidar nuestra historia, la historia de La Ciudad Bonita, pero mirar atrás no nos debe impedir anhelar un futuro mejor; por el contrario, debemos aprender de las lecciones y de los errores pasados para construir un mejor futuro. Lo importante es reconocer que no hay tiempo que perder y que hay que actuar ahora mismo. 




*Maria Daniela Castillo es una ciclo-usuaria de Bucaramanga que terminó su carrera de Ciencias Ambientales en la Universidad de Wisconsin-Madison en 2017. Ahora se encuentra haciendo investigación en la Universidad de Boston en temas de calidad de aire, salud pública y transporte sostenible. También está involucrada con iniciativas de oportunidades para mujeres y jóvenes en Costa Rica y América Latina.


¿Ciclorrutas, para qué?

publicado a la‎(s)‎ 17 abr. 2018 4:12 por Bicicultura Urbana   [ actualizado el 19 abr. 2018 9:06 ]

Por Diego Moreno*

La ciudad ya cuenta con una ciclorruta de conectividad, quizás la primera apuesta seria de la administración Rodolfo Hernández por la movilidad limpia y activa. Ya no es el bajo costo del incomprendido urbanismo táctico, esta vez se trata de una obra potente con las especificaciones técnicas del caso, que conecta al centro educativo con mayor número de ciclo-usuarios, como lo es la UIS, con varios sectores residenciales. Es la fórmula que no ha fallado en otras ciudades y que había que aplicar en Bucaramanga.

Los ciclistas, en general, estamos muy contentos porque por primera vez sentimos que se nos tiene en cuenta en una obra civil de gran calado y el sueño de una ciudad bici-amigable comienza a hacerse realidad.

Y es que a pesar de lo que esto representa para una ciudad, no faltaron las críticas y detractores de la obra, como es apenas normal. Desde los conductores de automotores que sienten que les han “robado” espacio, hasta los vecinos que vieron cómo el frente de sus casas se veía “afectado”.

Pero la realidad es que el bici-corredor UIS-Parque de Los Niños le ha cambiado la cara a la ciudad. Hoy Bucaramanga luce un poco más moderna, amable y bonita por cuenta de este espacio para el disfrute de las personas.

Sin embargo, hace falta buena pedagogía de parte de la institucionalidad para que los ciudadanos desprevenidos se vayan familiarizando con su dinámica y comprendan que, por ejemplo, la ciclorruta no es el lugar para que los peatones caminen o que las motos parqueen. Harán falta mayores esfuerzos para que los adoradores del carro entiendan que el uso masivo de la bicicleta les abre mayores posibilidades de espacio en las vías y, en últimas, mejores condiciones medioambientales para todos.

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También una parte de la comunidad ciclista debe comprender el papel práctico que ésta ciclorruta juega dentro de la movilidad y se decida a utilizarla dentro de su cotidianidad y no únicamente en un uso recreativo o esporádico. Para quienes casi que a diario hacen las rutas más exigentes y se podría decir que son expertos ciclomontañistas, la pendiente que ofrece algunas calles de Bucaramanga no debería representar mayor esfuerzo, si esa es la excusa.

Así que todos a utilizar la cicla, pues es el único camino hacia una Bucaramanga verdaderamente sostenible, la metrópoli que acoge a las generaciones de hoy y acogerá las venideras. El modelo auto-centrista que nos vendieron, e ingenuamente compramos, en la década de los 90 fracasó, está más que demostrado. La bicicleta, como dijera alguna vez un sabio, es la solución del pasado para los problemas del futuro. Tenía toda la razón. 

Estos primeros 2,6 kilómetros de ciclorruta son la cuota inicial de una ciudad viable, verdaderamente bonita, que piensa en las personas. Aprovechémoslos. 

Los 17,4 Km. restantes, de un total de 20 prometidos por la actual administración, llegarán por añadidura. O mejor, llegarán porque la ciudadanía finalmente comprendió que son necesarios para una buena calidad de vida y los reclama. Así que a usar este espacio que nos han dado y a reclamar el espacio que pertenece a las personas, no a los carros.

*Director de Ciclaramanga


Pedaleando por la equidad de género

publicado a la‎(s)‎ 11 mar. 2018 18:44 por Bicicultura Urbana   [ actualizado el 12 mar. 2018 19:27 ]

Por Maria Daniela Castillo*
@mariadcastilloc 

Las mujeres no necesitamos nada más o menos que los hombres para montar bicicleta. Entonces, ¿por qué sólo unas pocas lo hacemos? 


Para montar bicicleta, cualquier persona solo debería necesitar… una bicicleta. ¿Qué tipo de bicicleta? No importa. ¿Casco? No; ¿pero si la obligan? Pues póngaselo. Si se despeina vuelve y se peina, no pasa nada. Ningún artículo o vestimenta deberían evitar que una mujer, o cualquier otra persona, monte bicicleta libremente. 

¿Se han dado cuenta de que en un gimnasio siempre hay más mujeres que hombres en clases de spinning? Tal vez es porque, generalmente, los que van al gimnasio van con el mismo propósito: hacer ejercicio, sudar, y sentirse bien consigo mismo. Pero afuera del gimnasio, en las ciudades grandes de Latinoamérica, las mujeres solo hacen parte de un 10-30% de los ciclo-usuarios, desde Ciudad de México, hasta Montevideo en Uruguay. Las mujeres en bicicleta son más juzgadas y observadas que los hombres. En vez de pensar “qué bueno que está montando bicicleta”, la gente piensa en voz alta un sinnúmero de barrabasadas “la lycra está muy fea, muy pegada, el color no me gusta, está gorda, solo quiere lucirse, etc”

¿Cuándo vamos a dejar de juzgar por las apariencias? Deberíamos preocuparnos mejor porque cada persona sea libre de hacer lo que quiera, libre de montar bicicleta cuando y para lo que quiera. Dejemos de ver lo superficial y concentrémonos mejor en lo que importa: en cómo nos sentimos por dentro. Montar bicicleta es vida, es salud física y mental. Démosle espacio a todos y todas las que quieran montar por igual. Sintámonos orgullosos de las mujeres que salen a pedalear y ayudémonos los unos a los otros. Dejémonos de tantos “piropos chistosos” o “comentarios inocentes” que no le aportan nada positivo a nadie. Después de todo, entre mejor bicicultura, mejor cultura ciudadana. Y, señores y señoras que van en los carros, ¿no quisieran que hubieran menos carros en la ciudad para que hubiera menos tráfico (no, no digo para que llegue más rápido a su destino, pero ese es cuento de otro día)? Apoyemos a los y las ciclistas, y hagamos de Bucaramanga un lugar más sano y seguro para todos y todas. 

Este mes, unámonos a la celebración del Día Internacional de la Mujer. Porque la brecha de género en el ciclismo urbano, en muchos deportes, y en otros ámbitos de la vida cotidiana SÍ existe. Así como nos sentimos orgullosos de nuestras campeonas olímpicas y mundiales, brindémosle la oportunidad a las mujeres de hoy y démosle un mejor ejemplo a las futuras generaciones. 

Otros artículos que pueden ser de su interés:

Ellas pedalean: ocho acciones para fomentar el uso de la bicicleta entre las mujeres de Latinoamérica

https://www.innovaspain.com/ellas-pedalean-ocho-acciones-fomentar-uso-la-bicicleta-las-mujeres-latinoamerica/ 


*Maria Daniela Castillo es una ciclo-usuaria de Bucaramanga que terminó su carrera de Ciencias Ambientales en la Universidad de Wisconsin-Madison en 2017. Ahora se encuentra haciendo investigación en la Universidad de Boston en temas de calidad de aire, salud pública y transporte sostenible. También está involucrada con iniciativas de oportunidades para mujeres y jóvenes en Costa Rica y América Latina.


Clase de estiramiento y respiración consciente para ciclistas

publicado a la‎(s)‎ 11 mar. 2018 18:24 por Bicicultura Urbana   [ actualizado el 11 mar. 2018 18:28 ]

https://picasaweb.google.com/100612505345152850771/6531860895114010481#6531860895170096194
Mientras respire, ataco.
Bernard Hinault

A partir del Domingo 18 de Marzo, Ciclaramanga ofrece una sesión de estiramiento y respiración consciente para ciclistas (¡y para quienes aún no lo son!).

Con esta actividad pretendemos que quienes realizan alguna actividad física como montar en bicicleta, e incluso quienes no, aprendan técnicas para llevar a cabo un adecuado estiramiento, algo elemental para evitar lesiones, tener un buen rendimiento durante el ejercicio y una buena recuperación después.

Por su parte, la respiración es esencial en todo proceso vital y conocer cuál es la manera correcta de hacerlo ayudará a que tengamos una mejor calidad de vida. Vivimos en un mundo agitado que no nos da tiempo de respirar conscientemente.

Por estas razones, les invitamos a participar de estas clases que serán orientadas por Wolfgang Castellanos y Paola Moreno, instructores profesionales de yoga, todos los domingos en el horario de 8:00 a 9:30 a.m. en Ciclaramanga Centro Bicicultural de la Cra. 23 #36-15 de Bucaramanga.

La sesión inaugural tendrá un costo individual de $5.000 y no es necesario reservar el cupo con anticipación. ¡Los interesados pueden asistir sin previa inscripción! Al completarse la capacidad del salón (12 personas), no se permitirá el ingreso de más personas.

Más información en la línea 314 390 12 64 o a través de WhatsApp en el 319 417 43 84 en horario de oficina.

¡Les esperamos!


Las 5 mejores rutas para recorrer Santander en bicicleta

publicado a la‎(s)‎ 5 mar. 2018 17:54 por Bicicultura Urbana   [ actualizado el 11 mar. 2018 11:02 ]

El Gobierno de Colombia, a través del Ministerio de comercio, industria y turismo, dio a conocer 38 rutas para recorrer el país en bicicleta en sus diferentes regiones. Sin embargo, ninguna de estas rutas incluyó a Santander, lo que de inmediato llamó la atención de la comunidad ciclista, siendo esta una región particularmente rica en lugares de interés y caminos para recorrer en una bicicleta de montaña.

Por esta razón, decidimos recopilar las rutas más populares del departamento, luego de consultar a expertos riders y ciclo-turistas, para darlas a conocer a Colombia y el mundo entero. La mayoría tienen como punto de partida Bucaramanga, pero el ciclista puede abordarlas desde cualquier tramo, de acuerdo a su criterio y conveniencia.

Así que ¡aliste la bicicleta!, póngala en las mejores condiciones, disponga de tiempo, consiga el equipo necesario y junte algo de dinero, le garantizamos que, con un poco de esfuerzo, ¡la va a pasar muy bien!

A nuestro criterio, estas son las cinco mejores:


1. Páramo de Santurbán

Esta ruta por la provincia de Soto Norte lo llevará a conocer una de las zonas más ricas en agua y biodiversidad como es el Páramo de Santurbán. Con una ascensión de más de 3000 metros sobre el nivel del mar, llegará hasta Vetas, el municipio de Colombia ubicado a mayor altitud (3.350 msnm), para luego visitar el circuito de lagunas que conforman el ecosistema del páramo.

La ruta: Bucaramanga – Matanza – Suratá – California – Vetas – Páramo de Santurbán – Berlín – Picacho – Bucaramanga.

Dependiendo de su nivel, puede realizar esta ruta de más de 150 kilómetros desde uno hasta cuatro días. Si la hace en uno considérese un iron man, o iron woman, según el caso.

Ruta de referencia en Strava: https://www.strava.com/routes/12154498


2. Páramo de La Rusia

Una ruta excepcional para internarse en los bosques vírgenes de Virolín y conocer los frailejones del Páramo de la Rusia, en límites con Boyacá, a más de 3600 metros de altura. De paso, puede visitar los municipios de Zapatoca, en la provincia de Soto, y Barichara, en la provincia guanentina, este último declarado Patrimonio histórico y cultural de la humanidad.

La ruta: Bucaramanga – Floridablanca – Zapatoca – La Fuente – Galán – Barichara – San Gil – Charalá – Virolín – Páramo de La Rusia – Duitama (Boyacá).

Disponga de buen abrigo, una buena tienda de campaña y de mínimo cinco días para emprender esta travesía inigualable.

Ruta de referencia en Strava: https://www.strava.com/routes/12154471


3. Málaga

Esta ruta nos lleva a la capital de la provincia de García Rovira, Málaga, la ciudad “Hidalga y señorial”. A través de una carretera en mal estado para los motorizados pero ideal para el ciclomontañismo, visitará una zona con mucha riqueza hídrica y cultural donde conseguir comida y un lugar donde acampar no será problema. El recorrido empieza desde Bucaramanga por la vía que conduce a Bogotá y se puede hacer hasta en cinco días. 

Ruta: Bucaramanga – Curos – Santa Bárbara – Guaca – San Andrés – Laguna de Ortices – Molagavita – Málaga.

Ruta de referencia en Strava: https://www.strava.com/routes/12154431


4. Nevado del Cocuy

Aunque este destino aparece en la lista de las 38 rutas sugeridas por el MINCIT, es interesante llegar allí desde el lado santandereano. Una vez en Málaga, puede aventurarse hasta el Parque Nacional Natural del Nevado del Cocuy, a más de 4.800 msnm y visitar los picos Púlpito del Diablo, Ritakuwas y Güicán. Tenga en cuenta que el Parque es territorio sagrado para los uwa y en algunos sectores no es permitido transitar en bicicleta. 

Aquí la ruta sugerida:

Tramo 1: Málaga – Capitanejo – El Espino – Panqueva – Güican.

Ruta de referencia en Strava: https://www.strava.com/routes/12154529

Tramo 2: Cocuy – Soatá – Onzaga – San Joaquín – Mogotes – San Gil.

Ruta de referencia en Strava: https://www.strava.com/routes/12154590


5. Vía antigua del ferrocaril

Saliendo por el norte de Bucaramanga, existe la vía antigua del ferrocarril, una ruta no tan exigente con un paisaje espectacular por la provincia de Mares. El recorrido es de aproximadamente 70 kilómetros por vías terciarias (destapadas), a orillas del río de Oro, y se puede hacer en un día.

Ruta: Bucaramanga – Rionegro – Sabana de Torres.

Ruta de referencia en Strava: https://www.strava.com/routes/12154835

Y la ñapa:


6. Bucaramanga

La ciudad bonita de Colombia, como se le conoce a la capital santandereana, cada vez más congrega a ciclistas de todo tipo que día tras día recorren las innumerables rutas que hay dentro y en la periferia de la ciudad. Son tantas que mencionarlas todas sería tedioso. Aquí les presentamos las más populares:

Ruta del dulce: Bucaramanga – Acapulco – Ruitoque Bajo 
– Floridablanca: https://www.strava.com/routes/12154598

Ruta de la piña: Bucaramanga – Girón 
 Lebrija: https://www.strava.com/routes/12154621 

Ruta para ruteros: Bucaramanga – La Corcova: https://www.strava.com/routes/12154614



Fotografías: Todas por Diego Moreno/Ciclaramanga excepto la última por Anthony Boillin. 


¿Es Bucaramanga una ciudad para personas o para carros?

publicado a la‎(s)‎ 18 feb. 2018 16:35 por Bicicultura Urbana   [ actualizado el 18 feb. 2018 16:55 ]

Por Maria Daniela Castillo*


Un estudio por la Dirección de Tránsito de Bucaramanga encontró que en el área metropolitana hay alrededor de un vehículo motorizado por cada dos habitantes, pues a finales del 2016 el parque automotor consistía de 632,104 vehículos, con una tasa de ocupación automotriz promedio de tan solo 1,1 personas/carro. Pero, ¿qué significa esto para Bucaramanga? Todos bien sabemos que Bucaramanga es una ciudad que está creciendo rápidamente “hacia arriba,” donde se tumban casas, a veces unas con significado histórico y cultural, para construir edificios masivos. Mientras esta forma de urbanización crea viviendas para más gente en un espacio reducido, esto ha causado una acumulación de vehículos motorizados en calles que no tienen adonde expandirse. Mientras edificios se levantan, las calles no se expanden, y es así como se incrementa el tráfico y los trancones en la ciudad.

Una de las principales razones por las cuales los Bumangueses (y en general los Colombianos) siguen comprando carros y manejándolos es porque nuestras ciudades carecen de incentivos para no hacerlo. Un servicio de tránsito con carriles exclusivos para buses que funciona a medias no es suficiente para que los bumangueses se motiven a dejar el carro en casa –o mejor aún, a no tener uno– y usar medios alternativos que sean amigables con el medio ambiente y con nuestra salud. Lo que necesitamos son estímulos que hagan que nos den ganas de caminar y de tomar transporte público, y por qué no, de montar en bicicleta.

Si miramos a lo que otros países están haciendo, nos damos cuenta que las empresas incentivan a los trabajadores a usar medios de transporte activos (como lo son caminar, montar bicicleta, y tomar transporte público) creando actividades internas incluyentes, proporcionando espacio seguro para parquear una bicicleta, casilleros y duchas sin cargo adicional, y hasta tienen establecido un día oficial de ir al trabajo en bicicleta. Esto sucede en gran parte porque las empresas reconocen los beneficios económicos que se dan a causa del mejoramiento de la productividad de los trabajadores y de la salud de los empleados, así como la reducción de gastos en construcción mantenimientos de parqueaderos. 

El 21 de Octubre del 2016 se firmó La 1811, o Ley de la Bicicleta, “por la cual se otorgan incentivos para promover el uso de la bicicleta en el territorio nacional y se modifica el código nacional de tránsito.” Aunque no es perfecta o tan completa como pudiera serlo, es un buen comienzo. Sin embargo, ¿dónde están los avances? ¿Dónde están las iniciativas de integración intermodal para poder usar la bicicleta como medio alimentador de los buses? Si hay avances, necesitamos reportes. Y si estos existen, necesitamos que sean públicos y transparentes. Pero, por encima de todo, necesitamos que las ciclorrutas se hagan una realidad. “Constrúyanlas y las bicicletas vendrán.” ¿De qué sirve poder parquear una bicicleta si no se puede andar en ella sin miedo a ser atropellado?

Ciudades en Colombia, grandes y pequeñas, han hecho avances en el tema de la movilidad sostenible. Sin embargo, Bucaramanga se ve estancada en una época arcaica y anacrónica donde se cree que los carros, que son un modo costoso y, frecuentemente ineficiente, son los que mandan en la ciudad. Poder caminar, montar en bicicleta, y disfrutar de un transporte público eficiente, limpio y agradable, son derechos que tenemos todos como ciudadanos, pero que en el área metropolitana a menudo se ven comprometidos. Como dijo Eli David, un Israelí que vivió seis meses en Colombia, pasando por ciudades grandes y pueblos icónicos: “Para un país con la gente más amable del planeta, nunca entendí por qué es tan difícil ser un peatón en Colombia.” (Lea la carta abierta en: Las impresiones de un extranjero que vivió en Colombia.) “Y sí, estoy hablando con mi amada Bucaramanga, La ciudad de los parques. Sus ciudades no son divertidas para caminar en absoluto. Aparte de la contaminación, tienen muy pocos parques que siguen desapareciendo cada vez que un proyecto inmobiliario paga lo suficiente para obtener un permiso. Así terminan destruyendo uno más de los pulmones verdes de sus ciudades.”

Qué bueno sería que en los periódicos todos los días se vieran menos noticias de obras que llevan años de retraso, accidentes, huelgas, trancones, etcétera, y pudiéramos leer sobre las mejoras en el transporte público, en reclamos de espacio para las personas, y en construcciones de carriles seguros para bicicletas.

¿Por cuál ciudad estamos abogando: la saludable o la congestionada?

Otros links de interés:

Por cada dos habitantes hay un automotor en el área metropolitana de Bucaramanga

http://www.vanguardia.com/area-metropolitana/bucaramanga/388923-por-cada-dos-habitantes-hay-un-automotor-en-el-area-metropolit

Preocupa la ocupación de los vehículos

https://issuu.com/diarioadn.co/docs/adn-bucaramanga_e856de0fd00b48/2

Las impresiones de un extranjero que vivió en Colombia

http://www.semana.com/mundo/articulo/las-duras-impresiones-de-un-israeli-que-vivio-en-colombia/539856


*Maria Daniela Castillo es una ciclo-usuaria de Bucaramanga que terminó su carrera de Ciencias Ambientales en la Universidad de Wisconsin-Madison en 2017. Ahora se encuentra haciendo investigación en la Universidad de Boston en temas de calidad de aire, salud pública y transporte sostenible. También está involucrada con iniciativas de oportunidades para mujeres y jóvenes en Costa Rica y América Latina.


Taller de mecánica básica: elegir adecuadamente la bicicleta

publicado a la‎(s)‎ 10 feb. 2018 7:00 por Bicicultura Urbana   [ actualizado el 10 feb. 2018 7:04 ]

https://picasaweb.google.com/100612505345152850771/6520938722154824689#6520938719386791378
Tal vez, lo primero antes de subirnos a la bicicleta, es saber cómo escogerla. Y más allá del gusto particular por el tipo de bicicleta -de montaña, de ruta, urbana-, el color, los accesorios, lo más importante es conocer cuál es la que más conviene de acuerdo a nuestras medidas biométricas.

Es por esta razón que (una vez más) realizaremos el Taller de mecánica básica denominado "elige adecuadamente tu bicicleta", el cuál busca brindar a los ciclistas, o quienes deseen dar sus primero pinos en esta actividad, orientación sobre los aspectos más relevantes a la hora de escoger nuestro caballito de acero, como lo son el tamaño del marco, la distancia horizontal, la altura del sillín, su inclinación, el sloopy, el diámetro de la rueda, el tamaño de la biela, la espiga, etc.

La actividad también está orientada para el público que desee constatar sus medidas y hacer las debidas correcciones a su actual velocípedo. 

Bajo la guía de Luis Ernesto Méndez, comisario nacional de ciclomontañismo y propietario del almacén Bici-Mont, realizaremos este Taller el día Sábado 24 de Febrero en las instalaciones de Ciclaramanga Centro Bicicultural ubicado en la Cra. 23 #36-15, en el corazón de Bucaramanga, de 3:00 a 4:30 p.m. El cupo es limitado y la inscripción tiene un costo de $5.000. Los interesados pueden apartar su cupo en la línea 314 390 1264 o a través de WhatsApp en el 319 417 4384

De esta manera, Ciclaramanga continúa abriendo espacios para el empoderamiento del ciclista y el fortalecimiento de la cultura de la bicicleta. Estén atentos de los próximos talleres que desarrollaremos de la mano de los expertos, en cada una de las diferentes temáticas de interés. 


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