Que Vico aportara un nuevo punto de vista al tratamiento de la historia y que pase por ser, en alguna medida, el iniciador de lo que posteriormente fue conocido como “Historiografía”, nada dice respecto del fundamento de esa ciencia en él. En efecto, si bien destaca la diferencia entre “conciencia de la existencia” y “ciencia de la existencia”, y en su reacción contra Descartes enarbola el conocimiento histórico, no llega por esto a explicar el hecho histórico en cuanto tal.
en: « Discusiones Historiológicas », Silo
Capítulo II. Lo pasado visto sin el fundamento temporal 1. Concepciones de la historia
Y por ello, cuando la Fenomenología, efectivamente, aparece cumpliendo con los requisitos de una ciencia estricta, nos preguntamos si no está en ella la posibilidad de la fundamentación de la Historiología. Para que esto ocurra debemos despejar algunas dificultades.
Centrando el tema: ¿la insuficiente respuesta sobre la historicidad en Husserl, está dada por un incompleto desarrollo de este punto en particular, o es la Fenomenología la que está impedida de hacer ciencia de la intersubjetividad, de la mundanidad y, en definitiva, de los hechos temporales externos a la subjetividad? (24)
Husserl dice en Meditaciones cartesianas: “Si pudiera mostrar que todo lo constituido como propiedad, y por tanto también el mundo reducido, pertenece a la esencia concreta del sujeto constituyente como determinación interior inseparable, entonces, en la autoexplicitación del yo se encontraría su mundo propio como en el interior y, por otra parte, recorriendo este mundo directamente, el yo se encontraría a sí mismo como miembro de las exterioridades del mundo, y distinguiría entre él mismo y el mundo exterior”. Lo cual invalida en gran medida lo establecido en la Ideas relativas a una Fenomenología pura y una filosofía fenomenológica, en el sentido de que la constitución del yo, como “yo y mundo circundante” pertenece al campo de la actitud natural.
en: Discusiones historiológicas, Silo,
Capítulo III. Historia y temporalidad, 1. Temporalidad y proceso
Nota 24: En una nota a las Meditaciones cartesianas, M. Presas hace las siguientes observaciones: “La Quinta meditación responde a la objeción de solipsismo trascendental y puede ser considerada –según opina Ricoeur– como el equivalente y el sustituto de la ontología de Descartes que introduce en su III Meditation por medio de la idea de lo infinito y por el reconocimiento del ser en la presencia misma de esta idea. Mientras que Descartes trasciende el cogito gracias a este recurso a Dios, Husserl trasciende el ego por el alter ego; así, pues, busca en una filosofía de la intersubjetividad el fundamento superior de la objetividad que Descartes buscaba en la veracitas divina. Cf. Paul Ricoeur, Étude sur les Meditations cartésiennes de Husserl, en Revue Philosophique de Louvain, 53 (1954), p. 77. El problema de la intersubjetividad ya se le había planteado a Husserl con motivo de la introducción de la reducción. Unos cinco años después extiende la reducción a la intersubjetividad, en las lecciones sobre Grundprobleme der Phänomenologie, dictadas en el semestre de invierno de 1910/11 en Gotinga. En varias ocasiones alude Husserl a estas lecciones publicadas ahora en el tomo XIII de la Husserliana, sobre todo cf. Formale und transzendentale Logik, p. 215, nota. Allí anuncia la breve exposición de las investigaciones que aparecerán en las Meditaciones cartesianas; pero señala que hay muchas y difíciles investigaciones especiales, explícitas, que espera publicar el próximo año. Como es sabido, Husserl no llegó a publicar estas investigaciones explícitas sobre temas especiales de la intersubjetividad...”. Meditaciones cartesianas. E. Husserl, Madrid, ediciones Paulinas, 1979, nota p. 150.
Filósofo, matemático y físico.
Considerado el padre de la filosofía moderna.
1596 Nació el 31 de marzo de 1596 en La Haye (actual Descartes). Creció en el seno de una familia acomodada, lo que le permitió recibir una buena educación.
1606-14 Estudió en el renombrado colegio jesuita de La Flèche. Recibió una completa educacion clásica y matemática. Aquí desarrolló su interés por la filosofía y la ciencia.
1618 Se alistó en el ejército holandés, dnde estudió las cuestiones matemáticas y científicas de la época. Durante este tiempo, sentó las bases de su geometría analítica.
1628 Se estableció en Holanda, donde vivió en relativa reclusión durante los 20 años siguientes. Aquí pudo dedicarse intensamente a sus investigaciones y escritos y comenzó a desarrollar sus obras filosóficas.
1637 En su Discurso del Método, Descartes sentó las bases de la filosofía y la ciencia modernas. La famosa frase «Cogito, ergo sum» (Pienso, luego existo) procede de esta obra y resume su teoría del conocimiento.
1641 En las Meditaciones sobre la Filosofía Primera, Descartes amplió su pensamiento sobre el conocimiento, Dios y la existencia del yo. Esta obra influyó notablemente en la filosofía occidental y le consagró como pensador central del racionalismo.
1649 Aceptó una invitación de la reina Cristina de Suecia para enseñarle filosofía. Sin embargo, las duras condiciones de vida en Suecia hicieron mella en su salud.
1650 René Descartes murió en Estocolmo el 11 de febrero de 1650.
Temas
Duda y certeza: en su Discurso del Método, Descartes introduce la duda metódica, poniendo en tela de juicio todas las creencias para establecer certezas incuestionables. Su famosa frase "Cogito, ergo sum" ("Pienso, luego existo") ilustra su búsqueda de la certeza.
Metafísica y dualismo: Descartes explora la naturaleza de la existencia y el dualismo mente-cuerpo, afirmando que mente y cuerpo son sustancias distintas. También discute las ideas innatas y la existencia de Dios como garante de la verdad.
La moral y las pasiones: en "Las pasiones del alma", Descartes examina las emociones humanas y su influencia en el comportamiento. Propone una moral provisional para guiar la vida cotidiana a la espera de una moral basada en la razón.
Obras Principales
1. Discurso del Método (1637): probablemente su obra más famosa, este texto establece los fundamentos del método científico moderno e introduce la famosa máxima "Cogito, ergo sum".
2. Meditaciones metafísicas (1641): en esta obra, Descartes amplía sus reflexiones sobre la metafísica, la duda metódica y la prueba de la existencia de Dios.
3. Las pasiones del alma (1649): última gran obra de Descartes, examina las emociones humanas y su influencia en el comportamiento, proponiendo una teoría de las pasiones.
Influencia
René Descartes ejerció una influencia considerable en diversos campos, como la filosofía, la literatura y la ciencia.
En filosofía, por su duda metódica y su análisis de la relación entre el alma y el cuerpo.
En la ciencia y las matemáticas, por su geometría. Sus ideas influyeron en figuras como Isaac Newton.
Vico se opuso a Descartes por su enfoque antihistórico, su racionalismo dogmático y su método analítico, proponiendo en su lugar una visión del conocimiento que integra la historia y la cultura como elementos esenciales.
Se menciona a Descartes en el contexto de las "Meditaciones cartesianas" de Edmund Husserl porque éste utiliza el marco del pensamiento cartesiano como punto de partida para desarrollar su propia fenomenología. Las "Meditaciones cartesianas" de Husserl son una invitación a la fenomenología y se basan en conferencias pronunciadas en el Anfiteatro Descartes de la Sorbona, lo que subraya la conexión con Descartes. Husserl toma como punto de partida la idea cartesiana del "cogito" (creo), pero pretende ir más allá del solipsismo trascendental que podría resultar de una interpretación estrictamente cartesiana. Mientras que Descartes trasciende el "cogito" recurriendo a Dios para garantizar la objetividad del conocimiento, Husserl intenta trascender el ego a través del alter ego, es decir, busca una filosofía de la intersubjetividad como fundamento superior de la objetividad. Esto refleja el intento de Husserl de abordar problemas que Descartes dejó sin resolver, como la intersubjetividad y la relación entre el yo y el mundo exterior.