Cuando Abenhazan (25) explica que el hacer humano se efectúa para “despreocuparse”, muestra que el “ponerse antes” está en la raíz del hacer. Si sobre la base de ese pensar se montara una Historiología “vista desde afuera” seguramente se trataría de explicar los hechos históricos por distintos modos del hacer con referencia a esa suerte de des-pre-ocupación. Si, en cambio, alguien tratara de organizar la mentada Historiología “vista desde adentro”, procuraría dar razón del hecho humano histórico desde la raíz del “ponerse antes”. Resultarían pues, dos tipos bien diferentes de exposición, de búsqueda y de verificación.
El segundo caso se acercaría a una explicitación de las características esenciales del hecho histórico, en tanto producido por el ser humano y el primero quedaría en explicación psicologista y mecánica de la historia sin entenderse cómo el simple “despreocuparse” puede engendrar procesos y ser, él mismo, proceso. Pues bien, esta forma de entender las cosas ha primado hasta el momento actual en diversas filosofías de la historia. Esto, no las ha alejado demasiado de lo que ya Hegel nos participara cuando estudiaba los procesos mecánicos y químicos.
Es claro que semejantes posturas resultan admisibles hasta antes de Hegel, pero a partir de sus explicaciones insistir en ello denota, cuando menos, cortedad intelectual difícilmente compensada por la simple erudición histórica. Abenhazan destaca el hacer como un alejamiento de lo que nosotros podemos llamar el “ponerse antes” o el “pre-ser-se-ya-en (el mundo) como ser-cabe” heideggeriano. Toca la estructura fundamental humana en tanto la existencia es proyección y en esta proyección el existente juega su destino.
Nota 25 - Cit. art. “Cuidado”. Diccionario de Filosofía, J. Ferrater Mora, Madrid, Alianza, 1984
en: « Discusiones Historiológicas », Silo
Capítulo III. Historia y temporalidad 1.Temporalidad y proceso
"Aben Hazam - Ibn Hazm - Cordoba - 01.jpg" von Xosema ist lizenziert unter CC BY-SA 4.0. Link zur Bildquelle
Teólogo, profesor, narrador y filósofo.
Datos biográficos
994 d.C. Nacimiento en Córdoba, Al-Andalus (actual España) Ibn Hazm nació en el seno de una familia influyente y rica que profesaba el Islam. Córdoba era un importante centro de cultura y ciencia islámicas de la época, lo que favoreció el crecimiento intelectual de Ibn Hazm.
1013. Durante los disturbios políticos y la guerra civil que sacudieron el califato de Córdoba, la familia de Ibn Hazm perdió su riqueza e influencia política. Estos acontecimientos moldearon su pensamiento e intensificaron su interés por la política y la sociedad.
1016. Ibn Hazm intentó restaurar el poder político de su familia y sirvió durante un tiempo en el gobierno omeya. Sin embargo, su actividad política le hizo entrar varias veces en conflicto y le acarreó varios destierros.
1027. Tras su derrota política final, Ibn Hazm se dedicó cada vez más al estudio y a la escritura. Escribió numerosas obras sobre teología, derecho (fiqh), ética y filosofía, entre ellas el famoso libro «El anillo de la paloma» sobre el amor y la ética. Ibn Hazm se convirtió en un destacado representante de la escuela zahirí, que defendía una interpretación literal del Corán y la Sunna. Sus opiniones poco convencionales le granjearon muchos detractores, pero también una gran reputación en los círculos religiosos e intelectuales.
1040. Los adversarios de Ibn Hazm hicieron quemar públicamente muchos de sus escritos. Sin embargo, estas medidas no le impidieron seguir escribiendo y difundiendo sus ideas, especialmente a través de sus estudiantes y seguidores.
1064. Ibn Hazm murió en el exilio en Huelva.
Temas
Filosofía y teología: Ibn Hazm fue un pensador enciclopédico que se basó en el neoplatonismo y la lógica aristotélica. Defendió el valor de la ciencia y la razón como preparación para la fe, argumentando que a través de la filosofía se puede demostrar la existencia de un solo Dios creador y perfecto.
Jurisprudencia islámica: Fue un defensor del zahirismo, una de las escuelas jurídicas del islam. Su enfoque en la interpretación literal de los textos sagrados influyó en su pensamiento legal y teológico.
Literatura y teoría del amor: Su obra "El collar de la paloma" es considerada una obra maestra sobre el amor y la estética. En ella, Ibn Hazm desarrolla una teoría del amor basada en ideas platónicas y neoplatónicas, influyendo en la literatura posterior.
Estudios comparativos de religiones: Ibn Hazm es considerado el "padre fundador de los estudios comparativos sobre religiones". Realizó análisis críticos de otras religiones, especialmente del judaísmo y el cristianismo.
Crítica filosófica: Cuestionó las ideas de otros filósofos, como su crítica a la metafísica de al-Kindī, especialmente en lo referente a la concepción de Dios como causa.
Teoría del profetismo femenino: Ibn Hazm fue uno de los principales defensores de la posibilidad del profetismo femenino en el islam, aunque esta teoría fue controvertida y ampliamente debatida.
Obras principales
"El collar de la paloma" (Ṭawq al-ḥamāma): Considerada su obra maestra sobre el amor y la estética. En ella, Ibn Hazm desarrolla una teoría del amor basada en ideas platónicas y neoplatónicas.
Obras de jurisprudencia islámica: Aunque no se menciona un título específico, sus escritos sobre jurisprudencia y su defensa del zahirismo (una de las escuelas jurídicas del islam) fueron importantes.
Obras de estudios comparativos de religiones: Ibn Hazm es considerado el "padre fundador de los estudios comparativos sobre religiones". Realizó análisis críticos de otras religiones, especialmente del judaísmo y el cristianismo.
Obras de filosofía y teología: Aunque no se mencionan títulos específicos, se sabe que Ibn Hazm escribió extensamente sobre estos temas, basándose en el neoplatonismo y la lógica aristotélica.
Es importante notar que Ibn Hazm escribió alrededor de 400 obras, de las cuales solo unas 40 han sobrevivido.
Influencia
Ibn Hazm es considerado el "padre fundador de los estudios comparativos sobre religiones". Sus análisis críticos de otras religiones, especialmente del judaísmo y el cristianismo, sentaron las bases para futuros estudios en este campo.
Su obra "El collar de la paloma" tuvo una influencia significativa en la literatura posterior. Se puede comparar con el "dolce stil nuovo" italiano y tuvo impacto en autores como el Arcipreste de Hita y su "Libro del buen amor", así como en la "Gaya Ciencia" de Guillermo IX de Aquitania y en el mundo de los trovadores.
Como defensor del zahirismo, una de las escuelas jurídicas del islam, sus ideas sobre la interpretación literal de los textos sagrados influyeron en el pensamiento legal islámico.
Aunque su enfoque fue controvertido, su defensa del valor de la ciencia y la razón como preparación para la fe contribuyó al debate sobre la relación entre filosofía y religión en el islam.
Aunque controvertida y ampliamente debatida, su defensa de la posibilidad del profetismo femenino en el islam ha generado discusiones que continúan hasta la actualidad en la teología islámica.
Su enfoque crítico y analítico en diversos campos del conocimiento influyó en la metodología de estudios posteriores en el mundo islámico.
¿Por qué se le menciona en "HD"?
Silo ha hecho comentarios al respecto en varias conversaciones. Aquí hay comentarios del 02.04.1990 en una reunión en Farellones/Chile:
…Silo: Abenhazan es un pensador árabe de mucha burbuja. Las personas hacen cosas para despreocuparse, dice Abenhazan. Todo lo que hacen es para despreocuparse. Se ocupan para despreocuparse. Está diciendo despreocuparse de la muerte. Un pensador del siglo 15 está pensando como un existencialista. Para despreocuparse. Es decir: existe una preocupación inicial, existe una preocupación. Y esa preocupación lleva al hacer. Porque en la íntima naturaleza del ser humano está la preocupación por su finitud. Entonces, hagamos cosas, hagamos cosas…
- Pregunta: Ese despreocuparse es como poner a la muerte entre paréntesis para investigar?
- Silo: Un poco. Él no lo dice. Con ésto, nosotros estamos infiriendo más de lo que él dice. El anota eso, nada más. Pero es una anotación interesante. Es una característica del ser humano el despreocuparse, porque él tiene la evidencia de su finitud.
La evidencia de su finitud. Nosotros diremos evidencia de su finitud física, temporal, espacial, el no llegar a objetos, el no controlar cosas, el ver poco..., entonces claro: los telescopios, los microscopios..., lo que va a ir agregando el ser humano para ir supliendo ese “no llegar a”. Prótesis que va agregando, va convirtiendo todo en prótesis de él. Esas deficiencias lo movilizan. Es muy curioso lo que dice Abenhazan. Es raro..., como frase es rara. ¿Un tipo inteligente, no?
--------------------------------------------------------------------------------------
Del libro Los caracteres y la Conducta de Abenhazam, apartados 4, 5, 7 y 8:
4. Cuando examinas las cosas todas, adviertes que todas se te desvanecen, y llegas, en este examen sobre lo caducas que son las cosas de este mundo, á la conclusión de que la realidad única está en las obras útiles para la otra vida, y nada más, pues toda esperanza que llegas aquí á ver realizada, seguida va de tristeza, ya porque la cosa ansiada huye de ti, ya porque tú tienes que abandonarla. Nada escapa á uno de estos dos peligros, sino la obra buena hecha por amor de Dios; sólo ella va seguida siempre de alegría en lo presente y en lo futuro: en lo presente, porque estarás exento de las preocupaciones sin número que turban la tranquilidad de los mundanos y porque, además, amigos y enemigos coincidirán en alabarte; y en lo futuro, porque ganarás el cielo.
5. Yo he buscado con empeño un fin de las acciones humanas que todos los hombres juzgasen unánimemente como bueno y que iodos apetecieran, y no encontré sino uno tan solo: el fin de evitar la preocupación. Y cuando hube reflexionado acerca de toda la trascendencia de este fin, advertí, no sólo que la humanidad entera lo tiene por bueno y lo apetece, sino también que, á pesar de la contradictoria variedad de opiniones, propósitos, deseos y fines de los hombres, nadie se mueve á obrar ni se decide á pronunciar palabra alguna, si no espera con sus actos o palabras desechar la preocupación y ahuyentarla de su espíritu. Claro es que unos yerran el camino recto que conduce á este fin, otros andan casi extraviados y otros, los menos y en el menor número de casos, aciertan; pero siempre el evitar la preocupación ha sido el designio común de los hombres de todas las razas y pueblos, desde que Dios crió al mundo, y lo será hasta que acabe... Todos sus empeños,
en este propósito tienen su único fundamento.
7. En efecto: apetecen las riquezas los que las buscan, tan sólo para ahuyentar con ellas de su espíritu la preocupación de la pobreza; buscan otros la gloria, para librarse de la preocupación de ser despreciados; los deleites sensuales se procuran, para evitar la pena que da su privación; la ciencia se apetece, por desechar la preocupación de la ignorancia; se complacen algunos en oír contar noticias y en conversar con los demás, porque buscan con ello disipar la tristeza de la soledad y el aislamiento. En una palabra: el hombre come, bebe, se casa, viste, juega, vive bajo techado, monta, camina ó está en reposo, solamente con el fin de ahuyentar de sí lo contrario de todas esas acciones y, en general, todos los demás cuidados. Pero es más: cada una de esas acciones es á su vez un semillero de preocupaciones nuevas, imposibles de evitar: trastornos imprevistos en su realización, dificultades que se atraviesan de pronto, pérdida de lo ya conseguido, impotencia para llevarlo á feliz término por desgracias que sobrevienen; y después de esto, las consecuencias desagradables que la misma satisfacción lleva consigo: el temor á la competencia de! rival, la animadversión del envidioso, el latrocinio del avaro, el disgusto de ver en manos del enemigo aquello que ansiamos, las críticas, las calumnias, etc., etc.
8. En cambio encuentro que la obra buena, útil para la vida futura, está exenta de todo defecto, libre de toda tacha, y además es medio seguro para desechar realmente toda preocupación. Yo he observado, en efecto, que todo el que obra por ese fin de la vida futura, aunque se vea sometido á desagradables pruebas en el camino de la vida, no sólo no se preocupa, sino que se regocija, porque la esperanza que tiene puesta en el término de su vida presente le da ayuda para buscar lo que desea y le anima para seguir en dirección al fin á que tiende. Y si algún obstáculo se le cruza en su camino, he observado también que no se preocupa de él, porque como no ha sido él quien lo ha bus- cado, no lo considera como castigo que se le impone. También he visto que si alguien le infiere al- gún daño, se alegra, y si alguna calamidad le sobreviene, se alegra igualmente; es más: si en aquello que está haciendo experimenta dolor ó fatiga, también se alegra. Constantemente vive en perpetua alegría, mientras a los demás hombres les pasa lo contrario. No olvides, por tanto, que una sola cosa merece ser buscada, la ausencia de toda preocupación; y que un solo camino conduce a ella, la obra bueija hecha por Dios. Todo lo que no es esto, extravío es y necedad.