MIS 115 LIBROS FAVORITOS
(Literatura Universal)
Desde los 15 años me transformé en un ansioso lector, de introspección forzada. Por fuera pasaba la historia, la oscura noche. Entonces me refugié en los textos completos de Dostoievski ("Crimen y Castigo", "Los Hermanos Karamasov", "Humillados y Ofendidos", "Noches Blancas"), de Tolstoi ("La Guerra y la Paz", "Ana Karenina" , "La Muerte de Iván Ilich"), Balzac ("Papá Goriot", "La Comedia Humana") Gogol ("El Inspector"), Ostrovski ("Así se templo el acero") y del checo Anton Chejov ("La Dama del Perrito"). En la secundaria descubrí a Saint-Exupery ("El Principito"), a Richard Bach ("Juan Salvador Gaviota"), a Unamuno ("Nada menos que todo un hombre"), a Guy de Maupassant, a Manuel Rojas, a Julio Cortázar. Eran los pre-inicios del profe de castellano en que la vocación me convirtió. Un verano me encontré con Agatha Chistie y la literatura policial. También estuvieron, poniéndome algo coloradito, las revistas "Pepe Antártico", "Pingüino" y "Viejo Verde" (uff!)
La U me entregó el salón natural de lectura de las playas Las Torpederas, Carvallo y hasta el mítico cementerio numero 3 de Playa Ancha: por entre rocas y mausoleos surgieron Maritaine, Sartre ("La Náusea), Kafka ("El Proceso", "El Castillo", "La Metamorfosis"), Jorge Luis Borges ("Ficciones", "El Aleph") y una vez más don Miguel de Unamuno ("Niebla").
El curriculum formal me dio a conocer los clásicos medievales del Cid, Arcipreste de Hita ("Libro de Buen Amor"), Gonzalo de Berceo ("Milagros de Nuestra Señora"), don Juan Manuel ("El Conde Lucanor"), Jorge Manrique ("Coplas a la muerte de su padre"), Fernando de Rojas ("La Celestina"); los renacentistas de Miguel de Cervantes ("El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha", "Novelas Ejemplares"), Lope de Vega, Tirso de Molina; y barrocos (Calderón de la Barca, Quevedo, Góngora). Gusto aparte lo constituyeron los españoles Federico García Lorca ("Yerma", "La Casa de Bernarda Alba", "Romancero Gitano", "Bodas de Sangre"), Antonio Machado, Pérez Galdós ("Doña Perfecta", "Marianela"). Imposible no recordar la profunda influencia que ejercieron sobre mí Goethe (particularmente “Werther”) y Emil Zolá ("Naná).
Fue recién en tercer año de pedagogía cuando profundicé en las letras hispanoamericanas. Desde los Diarios de Pedro de Valdivia, pasando por Bartolomé de Las Casas y arribando a los precursores de la literatura chilena como lo fueron Albrerto Blest Gana, Vicente Pérez Rosales, Lastarria, Jotabeche, Daniel Barros Grez, Luis Orrego Luco y Baldomero Lillo. Posteriormente me nutrí de las obras de Daniel Belmar, de los argentinos José Faustino Sarmiento y José Hernández, del venezolano Rómulo Gallegos, Benjamín Subercaseaux (y su "Niño de Lluvia") Víctor Domingo Silva, Pedro Prado, José Eustasio Rivera.
La historia de la literatura hispanoamericana de Cedomil Goic iluminó mi deambular por nuestras letras continentales: Pablo Neruda ("Incitación al Nixonicidio y alabanza de la revolución chilena", "Fulgor y muerte de Joaquín Murieta", "100 Sonetos de amor", Residencia en la Tierra", "Confieso que he vivido", "Para nacer he nacido", "Crepusculario"), Gabriel García Márquez ("Cien Años de Soledad", "El Otoño del patriarca", "Relato de un Náufrago", "El Coronel no tiene quién le escriba", "La Increíble y triste historia de la Cándida Eréndira y su abuela desalmada", "El Amor en los tiempos del cólera", "Noticia de un secuestro", "Crónica de una muerte anunciada") Manuel Rojas ("Hijo de ladrón"), Mario Vargas Llosa ("La Ciudad y los Perros", Vicente Huidobro ("Mío Cid, Campeador"), Alfonsina Storni, José Donoso ("Coronación"), María Luisa Bombal; Pablo de Rokha, Guillermo Blanco ("Gracia y el Forastero", a quien, entre otras razones, debe su nombre mi hijo Gabriel), Fernando Alegría.
Con la etapa de ejercicio docente vendrían luego J.K.Rowling, Tolkien, Óscar Castro ("La Vida simplemente"), Ray Bradbury, Albert Camus ("El Extranjero", "La Peste"), Conan Doyle, Shakespeare ("Romeo y Julieta" "Hamlet, príncipe de Dinamarca", "Macbeth"), Hemingway y Edgard Allan Poe.
Termino estos recuerdos de mis “comienzos de un lector, una experiencia personal” con tres conclusiones: la sintetizadora, la reflexiva y la agradecida. La “sintetizadora” hace referencia a mis conclusiones como lector diverso que me llevan a "rankear" los mejores textos leídos (que aparecen más abajo) y a auto-definirme como cervantino, nerudiano, garciamarqueciano. La reflexiva, que me lleva a concluir que lo que somos definitivamente es en gran parte producto de lo que hemos vivido y de lo que hemos leído. Finalmente la agradecida, que rinde un sincero homenaje, profundo, a todos y todas esas personas que, en su circunstancia y en su tiempo, se vieron impelidos a testimoniar su propia vida en la ardorosa tarea de escribir, a los autores de esta maravilla que es la literatura.
Ya vendrá el momento en que pueda explayarme en cada una de estas tres conclusiones.
MIS 115 OBRAS FAVORITAS
(Literatura Universal)
Estimados Amigos:
El siguiente listado corresponde a los 115 libros que mayor relevancia han tenido en mi caminar por este mundo. Se constituyeron en compañeros significativos en la historia de mi vida, de ahí su variedad: libros leídos en el amanecer a la vida, durante la adolescencia y otros ya en la vida adulta. Varios, inclusive, fueron leídos en más de una etapa.
La idea es compartirlos, por si algún "cibernauta" se interesare en su lectura.
La numeración no indica orden de preferencia, con excepción de los 6 primeros.
Fraternalmente, un simple lector.