Agonía
🌐Vivir en la Divina Voluntad
De los escritos de la S. D. Luisa Piccarreta
🌐Vivir en la Divina Voluntad
De los escritos de la S. D. Luisa Piccarreta
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Vol. 9-36
Por los Moribundos - En el último respiro en Jesús
Vol. 11-87 (1-2)
El estertor de la agonía. El mal de poner atención a sí mismas
Vol. 17-24
Sentir la muerte que sufre su Voluntad y vivir en estado de continua agonía
Vol. 30-20 (2)
Agonía, muerte, sepulcro. Todo gira alrededor de la criatura
Hora 7 de la Pasión
Los moribundos que van a precipitarse al infierno
Hora 7 de la Pasión
Por tu amarguísima agonía vengas a asistirme a la hora de mi muerte
Hora 21 de la Pasión
Por los Moribundos. « ¡Hoy estarás conmigo en el paraíso! »
Giremos por la Agonía de los moribundos
página en desarrollo
"Rompamos las cadenas que los tienen atados"
"Entremos en las estancias de los moribundos. ¡Oh Madre mía, qué terror! ¡Cuántas almas a punto de caer en el infierno!
¡Cuántas, después de una vida de pecado, quieren darle el último dolor a ese Corazón tan repetidamente traspasado, coronando su último respiro con un acto de desesperación! Cantidad de demonios se encuentran a su alrededor poniendo en su corazón terror y espanto de los divinos juicios, para dar el último asalto y llevárselas al infierno; quisieran envolverlas ya en las llamas del infierno para ya no darle espacio a la esperanza.
Otros, atados por vínculos terrenos, no quieren resignarse a dar el último paso.
"Ah, Madre mía, son los últimos momentos, tienen tanta necesidad de ayuda. ¿No ves cómo tiemblan, cómo se debaten entre la atrocidad de la agonía, cómo piden ayuda y piedad? Ya la tierra ha desaparecido para ellos. Madre Santa, pon tu mano materna sobre sus frentes heladas, acoge tú sus últimos suspiros.
Démosle a cada moribundo la sangre de Jesús, para que haciendo huir a todos los demonios, los disponga a recibir los últimos sacramentos y los prepare a una buena y santa muerte.
Démosles el consuelo de la agonía de Jesús, de sus besos, sus lágrimas y sus llagas; rompamos las cadenas que los tienen atados; hagamos que todos se sientan perdonados y con una confianza tan grande en el corazón que lleguen a arrojarse a los brazos de Jesús; y él, cuando los juzgue, los hallará cubiertos de su sangre y abandonados en sus brazos, por lo que perdonará a todos".
Fiat Divina Voluntad