"¿No sabes que soy palabra a cada instante?
Y aunque tú no me escuches Yo hablo, sabiendo que cuando entres en el gabinete de tu alma la encontrarás y tomarás
el don de mi palabra"
Vol. 36-42
"¿No sabes que soy palabra a cada instante?
Y aunque tú no me escuches Yo hablo, sabiendo que cuando entres en el gabinete de tu alma la encontrarás y tomarás
el don de mi palabra"
Vol. 36-42
De los escritos de la S. D. Luisa Piccarreta
Vol. 36-42 (5) Diciembre 5, 1938
"Para quien vive en mi Querer, Yo soy palabra en el respiro, en el movimiento, en la inteligencia, en la mirada"
(5) “Hija mía, es tan grande este bien, que siento a lo vivo nuestra Vida palpitante en ella, tanto, que no tenemos más necesidad de palabras para hacernos entender. Nuestro respiro en el suyo es palabra, la cual inviste al ser humano, lo transmuta en nuestra palabra, y oye que habla en la mente, en las obras, en los pasos, y la virtud de nuestra palabra creadora la inviste, en modo que se hace oír en las más íntimas fibras del corazón, y cambia en mi misma palabra a la criatura.
Mi palabra se vuelve naturaleza en ella, y no hacer lo que digo y quiero sería como si fuese contra ella misma, lo que no puede ser; así que para quien vive en mi Querer, Yo soy palabra en el respiro, en el movimiento, en la inteligencia, en la mirada, en todo, tanto que, mientras se siente fundida y empapada en mi palabra, no habiendo oído el sonido de mi voz se maravilla y dice: ‘Cómo siento cambiada mi naturaleza en su palabra, y no sé cuando me lo ha dicho’. Y Yo le digo:
‘¿No sabes que soy palabra a cada instante? Y aunque tú no me escuches Yo hablo, sabiendo que cuando entres en el gabinete de tu alma la encontrarás y tomarás el don de mi palabra’. Mis palabras no huyen, sino quedan y transforman a la naturaleza humana en ellas mismas. Sucede tal unión y transformación entre quien vive en nuestro Querer y Nosotros, que nos entendemos sin hablar y hablamos sin palabras, y éste es el más grande don que podemos hacer a la criatura: ‘Hablar con el respiro, con el movimiento’.
Está tan fundida con Nosotros, que usamos con ella los mismos modos que usamos con Nosotros mismos, que a pesar de que nuestro Ser Divino es todo palabra y voz, cuando no queremos no nos hacemos escuchar por ninguno, por eso sé atenta y déjate guiar en todo por mi Querer”.
Fiat Divina Voluntad