QUISTES
Regularmente se les conoce a los quistes como clacotes o clacotillos, estos crecimientos fibrosos y anormales de los tejidos en forma de bolsa, rellenos con contenido líquido, semilíquido y pastoso, y se les conoce también como tumores benignos.
Los quistes se pueden presentar en cualquier parte del cuerpo, sin embargo, los lugares en donde se presentan en mas ocasiones son en el útero, en el cuello, los pechos, la matriz, los ovarios, el colon, los pulmones, la garganta, la piel, el estómago y los testículos.
Los síntomas que se presentan son hinchazón con dolor y en algunas ocasiones fiebre. Dependiendo en que lugar se encuentre, el quiste puede provocar obstrucciones al paso de fluidos o entorpecer el funcionamiento correcto de algún órgano. Se localizan en un lugar fijo y al ser eliminados no vuelven a aparecer.
Por otro lado, los tumores malignos o cancerosos, además de ocasionar los síntomas mencionados para los tumores benignos o quistes, tienen otras consecuencias adicionales. Los tumores malignos pueden reaparecer después de ser eliminados, además de que pueden ocasionar el deterioro del órgano en que se encuentran.
Muchos quistes o clacotes y también los abscesos pueden ser cutáneos, es decir, están a flor de piel y se manifiestan como una bolita semidura, los cuales al correr el tiempo tienen que manifestar una punta amarillenta como una espinilla. En estos casos se facilita su cura.
El tratamiento más común para los quistes o clacotes sobre todo si están a flor de piel es eliminarlos mediante una pequeña cirugía con anestesia local cuando no estén infectados, este procedimiento lo realizan en tu servicio de salud de confianza.
Un tratamiento que ha sido sugerido por personas que lo han utilizado es calentar un limón en la estufa. Al estar bien caliente, tomarlo con un trapo y partirlo a la mitad. A una de las mitades colocarle por la parte interior una buena cantidad de gelatina de aloe sábila; colocárselo en la parte en donde está la punta del quiste o clacote y dejarlo allí cubierto con un trapo y sostenido con la mano hasta que se enfríe. Debe aguantar el calor sin llegar a quemar, repitiendo dos veces al día. La sábila al penetrar caliente incrementa la actividad de sus enzimas y acelerará el proceso de desintoxicación sacando la grasa o el pues hacia fuera.
Este proceso es rápido y efectivo cuando está la punta amarillenta a flor de piel, pero cuando no es así, debido a que está muy enterrado, se debe realizar varias veces (una o dos al día) hasta que el quiste o clacote madure y permita su salida hacia la piel.
Este tratamiento es muy conocido en el campo, en la parte norte de México, utilizando la pulpa de la sábila sacada directamente de la planta.
Existen antecedentes de que a través de un cambio en la alimentación y en la nutrición, se logre reabsorbar. Un factor muy importante y de gran ayuda es estimular el sistema inmunológico por medio de los nutrientes adecuados.
Estudios japoneses demuestran que el consumo intensivo de ajo y propóleo de abeja puede reducir y en muchos casos eliminar los tumores benignos y malignos, logrando reabsorberse y desaparecer totalmente.
Este artículo no puede ser considerado un diagnóstico médico, consulta a tu médico lo más pronto posible, no dejes que se infecten estas protuberancias.