HIPERTENSIÓN
La hipertensión arterial se trata de un alza de la presión arterial de la sangre en el organismo. Los síntomas de una persistente presión arterial alta son los dolores de cabeza, insomnio, problemas del corazón, problemas del riñón, respiración sofocante, ruido en los oídos, visión borrosa, hemorragias frecuentes por la nariz y en los ojos. También puede existir la presión arterial alta sin síntomas, por esto se le ha conocido durante los años como el asesino silencioso.
Las causas pueden ser tanto de origen físico como psicológico. Cuando es de origen físico son la mayoría de veces debido a la presencia de arterosclerosis o problemas del riñón (infección), así como por la obstrucción de alguna arteria.
Dentro de este tipo fisio se puede encontrar la herencia, la obesidad, el comer mucha sal (el sodio genera una retención de líquidos), el fumar, tomar alcohol, café o te en exceso.
Las de origen psicológico están acompañadas de la presencia de angustia, nerviosismo o fuertes emociones. El estrés o la tensión hacen que las venas y arterias se contraigan haciéndolas pequeñas, lo cual provoca una subida de presión (esta es la razón por la que la piel se vuelve pálida cuando se está asustado).
Este tipo de personas con elevado estrés deben de hacer un cambio en su forma de vida, eliminando las preocupaciones y el nerviosismo, así como haciendo un cambio en su alimentación, a la vez de procurar el ejercicio diario.
Un tratamiento sugerido seria eliminar la sal de los alimentos y también eliminar el uso de carbonatos y otras sales. Elevar el consumo de potasio, calcio y vitamina D ya que esto genera que el cuerpo pueda deshacerse del sodio. La toma de vitaminas A, C y E, además de hacer una rutina de caminata o ejercicios diarios.
El ajo es muy benéfico ya sea natural o en capsulas sin olor. La lecitina emulsiona las grasas y el colesterol disolviendo los coágulos en las venas y provocando el arrastre de estas grasas hasta el hígado para su transformación.
¡Cuidado! La presión arterial alta es un asesino silencioso ya que su presencia al principio no da síntomas desagradables, sin embargo, al aumentar la presión y ser constante, comienza a dañar órganos como el corazón haciéndolo trabajar en exceso.
Recordatorio este articulo no puede ser considerado un diagnóstico médico, por favor acude a tu medico de confianza lo más rápido posible, no juegos con tu salud.