CANSANCIO
El cansancio, la fatiga o el agotamiento como se les puede conocer son molestias que se presentan impidiendo a la persona continuar trabajando, debido a una total carencia de energía física y mental.
Los síntomas que se presentan son desgano, apatía, falta de vitalidad, depresión, tristeza y dolor corporal.
Las causas más frecuentes son el exceso de estrés, falta de sueño, falta de una alimentación y nutrición correcta, infección intestinal, diabetes, por el virus EBV (un tipo de herpes), por el hongo candida albicans, por anemia, por hipoglucemia que es la falta de azúcar en la sangre, por hipotiroidismo que es el funcionamiento bajo de la tiroides y por lo tanto del metabolismo que aprovecha los alimentos para convertirlos en energía útil. La nutrición correcta juega un papel muy importante.
Muchas veces cuando se quiere subir la energía lo primero que se hace es preparar un café bien cargado y con una buena ración de azúcar. Es cierto, la energía aumenta rápidamente debido a que el café estimula el sistema nervioso central, el cual a su vez ordena a las glándulas suprarrenales que segregan una buena dosis de adrenalina que hará que el corazón late más rápidamente, y lleva más oxígeno a los diferentes tejidos del cuerpo y que el hígado libere su reserva de glucógeno (un tipo de glucosa). En cada célula existe un elemento llamado mitocondria encargado de combinar la glucosa (azúcar en la sangre) con el oxígeno dando como resultado energía, dióxido de carbono y agua. El resultado de tomar café con azúcar refinada dará una energía casi instantánea que le hará sentir que rápidamente su fatiga se desvanece pero resulta que el mismo remedio que tomamos será el productor de su fatiga.
Un tratamiento sugerido es la ingesta de energía a través de los carbohidratos, los dos tipos son carbohidratos complejos cuya fuente son las papas, los frijoles, el maíz, la lenteja, el garbanzo, etc. Los carbohidratos simples provenientes del azúcar refinada.
La insulina es una hormona que controla la entrada del azúcar que se encuentra presente en la sangre. cuando se toma azúcar refinada que es un carbohidrato simple esta entra directamente a la sangre sin pasar por pasos previos de transformación como sucede con los carbohidratos complejos como lo son las papas, los frijoles etc, los cuales por decir así se van desgranando poco a poco, desdoblándose en azúcares simples llamada glucosa para luego ser alimentados dentro de las células plenamente con la ayuda de la insulina (la insulina es una especie de llave que permite el azúcar entrar dentro de la célula).
Pero es diferente cuando se consume azúcar refinada la descarga de la insulina por el páncreas se hace en forma repentina debido a la gran cantidad de glucosa-azúcar que se encuentra en la sangre, acabando así rápidamente las reservas de la insulina, lo que hace que durante el resto del día la persona no tenga manera de introducir glucosa a la célula por falta de insulina y por lo tanto, se sentirá fatigada y con falta de energía todo el dia.
Cuando le proporcionamos a través de carbohidratos complejos en vez de azúcar refinada, la glucosa que se produce se alimentará al sistema sanguíneo poco a poco dándole oportunidad al páncreas de producir la insulina necesaria sin agotarse, a la vez de que no se requerirán cantidades extras de oxígeno para realizarse la combustión dentro de la célula. El café estimula el sistema nervioso central y produce un estado estresor que hará que el hígado suelte al torrente sanguíneo todas sus reservas de glucosa que se guardan para afrontar momentos de emergencia, de estrés o de peligro.
Para aumentar la energía se recomienda reducir la cantidad de cafeína y azúcar refinada que se consume y permitir que la actividad de insulina se normalice en el cuerpo. Nutrirse adecuadamente incluyendo en la alimentación bastantes carbohidratos complejos como lo son los granos integrales, las lentejas, los frijoles, del garbanzo, proteínas como el pescado, leche, huevos, grasas de preferencia del pescado de aguas frías como el atún y el aceite de oliva.
Ingiera complementos nutricionales como el polen, licuados con fibra, miel de abeja, vitaminas, minerales, etc. Hacer ejercicio como caminar por lo menos 30 minutos al día o bien otro tipo de ejercicio.
Tome descansos frecuentes, relájese y distraerse por lo menos una vez a la semana, esto neutraliza el estrés. Dormir lo suficiente y bien es muy importante para que exista una recuperación de las energías perdidas. Piense positivamente y no le de tanta importancia a los problemas cotidianos, esto impedirá que se produzca estrés.
Tome complementos nutricionales y herbales como ginseng, polen de abeja, jalea real, Fo-ti, multi vitaminas principalmente vitamina A, complejo B, Vitamina B12, Vitamina C, Calcio, cromo, hierro, magnesio, potasio, selenio, zinc. Incluya el jugo de aloe de sábila, ajo y polen de abeja.
NOTA ESTE TEXTO ES INFORMATIVO NO REPRESENTA NINGUNA RECETA O MEDICACIÓN POR FAVOR ACUDA Y CONSULTE A SU MÉDICO DE CONFIANZA.