NEUMONIA
La neumonía se manifiesta como una inflamación en los pulmones causada por microorganismos como las bacterias, virus y hongos (microplasma), lo que produce que los bronquios se llenen de mucosa y plus.
Los síntomas de esta enfermedad incluyen un inicio repentino de fiebre, escalofríos, congestión pulmonar, dolor de pecho y tórax, tos con mucosidad, falta de respiración y fatiga, garganta irritada, ganglios inflamados, uñas moradas, el examen físico en algunas ocasiones revela taquicardia, se presenta también una debilidad corporal la cual persiste de 4 a 8 semanas después de la curación.
Las causas más frecuentes de esta infección son la inhalación de aire infectado, la formación de colonias bacterianas en las vías respiratorias superiores (garganta), las cuales bajan y suelen causar infecciones de las vías respiratorias inferiores (pulmones).
También puede ocasionarse una infección pulmonar cuando esta llega a través del torrente sanguíneo, transportándose los microorganismos desde otra parte infectada del cuerpo. Puede ser ocasionada por irritantes químicos o alérgicos, acentuándose los síntomas cuando hay mala nutrición.
El tratamiento más indicado es ir al médico de inmediato, seguir las instrucciones y el medicamento que el profesional de la salud indique, e ingestar fuertes antibióticos naturales como el propolis y el ajo, así como vitamina C, E y Beta Caroteno. Se sugiere reposar en la cama y tener a la mano un tanque de oxígeno por si el problema llega a agravarse. La mejor forma de diagnosticarlo es a través de rayos X del tórax.
Alerta: la neumonía puede traer consecuencias graves y afectar al sistema cardiopulmonar. No lo piense, acuda al médico y siga las instrucciones al pie de la letra.
Recuerde que este artículo es únicamente informativo, consulte con su médico.