Hasta ahora el método se trata de instrucciones respaldadas por miles de casos y no sugerencias. Ante la pregunta de evitar o no las tentaciones, no es el caso. Cada persona debe decidirlo. El miedo a la abstinencia futura es lo que nos mantiene consumiendo y este miedo tiene dos fases:
Fase uno “¿Cómo podré sobrevivir sin consumir?”: Cuando no se encuentra otra opción saludable y placentera el adicto suele preguntarse eso. No es abstinencia sino miedo a depender de algo. Se hace máximo antes de intentar romper la adicción, cuando la abstinencia es mínima. Es miedo a lo desconocido. La verdad es que no somos dependientes de nada ni nadie, así que hay que animarse a dar el primer paso.
Fase dos “Miedo a largo plazo”: Miedo a que ciertas situaciones en el futuro no sean tan placenteras y no se pueda lidiar con el trauma sin consumir. Si puedes dar el primer paso, te darás cuenta que ocurre lo opuesto.
¿Debería evitar situaciones estresantes? Sí, no tiene sentido poner presión innecesaria sobre nosotros mismos. ¿Debería evitar ocasiones sociales? La sugerencia es no. Sal y disfruta, no necesitas consumir, ni hacer, ni demostrar nada. Rápidamente te mostrará la hermosa verdad de que la vida es mucho mejor sin presiones. Piensa en cuánto mejor será cuando el monstruo se vaya.