Muchos adictos intentan reducir el consumo como paso previo a parar o para intentar controlar el monstruo. Esto es FATAL. Estos son los intentos que los dejan atrapados por el resto de sus vidas. Generalmente lo hacen después de fracasar en dejar. Después de cierto tiempo sin consumir dicen algo como:
"No puedo seguir sin consumir, así que a partir de ahora lo haré sólo una vez cada cuatro días y sin "consumo malo". Si lo logro, puedo seguir así o reducir aún mas."
Ahora pasan cosas terribles:
Se encuentran atrapados en lo peor de los mundos, adictos y con el monstruo vivo, el pequeño y el grande.
Deseando que llegue el momento del próximo consumo.
Además del estrés normal, se provocan a ellos mismos el sufrimiento de la abstinencia durante la mayor parte del tiempo.
Antes, no se daban cuenta que consumían un estímulo sobrenatural ya que era automático. Ahora, que deben esperar para consumir, "disfrutan" cada oportunidad. Cuanto más esperan mas placentero parece convertirse, porque el placer no es el consumo sino el fin de la abstinencia. Cuanto mas largo el sufriciento, más "placentero" el consumo.
El problema no es la adicción neurológica, ya que el adicto puede estar sin consumir ante situaciones graves en su vida, incómodas o estresantes sin ningún problema. Pero si el adicto tuviera la oportunidad de consumir y tiene que pasar el mismo período de tiempo estaría arrancándose el cabello.
El verdadero problema es el lavado de cerebro y reducir el consumo todo lo que hace es dejar a la persona insegura y miserable, convencida de que se pierde lo bueno y que no será feliz nuevamente si no consume.
No hay nada mas patético que el adicto que intenta reducir el consumo. Cree que mientras menos consuma menos querrá volver a consumir y en realidad ocurre lo contrario: cuanto menos consuma, sufre abstinencia por más tiempo y más “disfruta” el alivio de consumir.
Remover el lavado de cerebro es esencial antes de ese consumo final. Sino no habrá forma de saber si estás curado sin quedar adicto de vuelta.
¿Dónde se encuentra la satisfacción en todo esto? Es solo que los adictos son miserables si no pueden aliviar su abstinencia. La diferencia en consumir o no es la diferencia entre ser feliz o miserable.
Reducir el consumo no solo que no funciona sino que es la peor forma de tortura. El adicto espera que reduciendo más y más reducirán el deseo. La naturaleza de cualquier adicción es querer más y más, no menos y menos. Por eso, el adicto que quiere reducir su consumo debe usar su fuerza de voluntad y disciplina por el resto de su vida. En ese sentido, parar es mucho mas fácil y menos doloroso.
El problema de parar no es la adicción a la dopamina, que es fácil de superar. El problema es la creencia errónea de que el consumo te está dando placer, traida inicialmente por el lavado de cerebro antes de empezar a consumir y reforzada por la adicción. Todo lo que hace reducir el consumo es reforzar esta mentira al extremo de que el consumo domina completamente las vidas.
Las personas que tienen éxito reduciendo es porque lo practicaron por poco tiempo y después pararon. Ellos pudieron liberarse "a pesar de", no "gracias a". Solo alargaron su sufrimiento.
Mientras tanto, reducir el consumo ayuda a demostrar la inutilidad del consumo, mostrando que los consumos NO son placenteros después de períodos de abstinencia. Grábate en la cabeza que tienes tres opciones:
Reducir el consumo de por vida, sufriendo una tortura voluntaria que problabemente no seas capaz de realizar de todas formas.
Incrementar tu tortura de por vida, que no tiene ningún sentido.
Tratarte bien y dejar de consumir.
Otra cosa que muestra la reducción del consumo es que no existe el consumo ocasional. La adicción es una reacción en cadena que seguirá por el resto de nuestras vidas a no ser que hagamos un esfuerzo positivo por romperla.
Reducir el consumo reduce tu vida.