Le decimos así al consumo suave o muy corto, que la mayoría no se imagina el efecto devastador que tiene. Para la mayoría no será igual de placentero que lo que está experimentando en la vida real. Se alegrarán de que se están curando cuando está pasando lo opuesto.
El placer nunca fue el motivo del consumo, era por el monstruo interior. Después de unos días de ayuno ese pequeño consumo se vuelve preciado para el monstruo. El arreglo que recibe el monstruo le envía al inconsciente el mensaje que necesita otra pequeña dosis.
El consumo es como una trampa para ratones sin queso, solo veneno. El método de la fuerza de voluntad te intenta convencer de no agarrar el queso, EasyPeasy te permite ver el veneno.