Los usuarios pesados tienden a envidiar a los casuales. Ningún usuario quiere ser usuario.
Recuerda siempre: ningún usuario o consumidor, casual o no, eligió serlo nunca. Por lo tanto todos se sienten tontos. Por lo tanto todos deben mentirse para justificar sus tonterías.
Los jugadores de golf se mofan de cuánto juegan y cuanto disfrutan de jugar, entonces ¿Por qué los usuarios se mofan de cuán poco consumen? Seguramente entonces la hazaña sea no consumir.
Si alguien te dijera "Puedo pasar una semana sin comer zanahorias" pensarías que esta loco. Si le gusta comer zanahorias por qué intentaría no comerlas. Si no le gusta, ¿Cuál es el sentido de realizar esa afirmación? La realidad es que cuando el consumidor dice algo así es debido a que trata de convencerse, y a tí, de que no tiene un problema. No tendría la necesidad de decir una cosa así sino tuvieran un problema realmente. La traducción sería “Logro sobrevivir una semana sin consumir”. ¿Puedes imaginarte lo preciada que es la próxima sesión para ese consumidor después de haber estado impedido por una semana?
Es por eso que los consumidores casuales en realidad están mas enganchados que los adictos pesados. La ilusión de placer es mayor y encuentran menos incentivos para dejar debido a que pasan poco tiempo consumiendo y los riesgos a la salud son menores. Recuerda que como se dijo en capítulos anteriores, este placer es una ilusión y solo se da debido al ciclo de la dopamina.
Hay cuatro factores que pueden impedir a un usuario la reacción en cadena del consumo: tiempo, salud, disciplina (imposiciones de la sociedad o del mismo usuario que crean la guerra interna) e imaginación. Debemos tener en cuenta que muchos usuarios casuales simplemente están imposibilitados a consumir en cadena por alguno de los factores.
El adicto pesado que envidia al consumidor casual o no entiende cómo lo hace, debería tener en cuenta que estos consumidores en su mayoría literalmente no pueden consumir mas de lo que consumen por algunos de los motivos tratados.
Nunca cayeron en la trampa pero no deberían estar demasiado tranquilos, fué solo por suerte o gracia divina.
Cayó en la trampa pero no se dio cuenta. Está comiendo el néctar de la planta carnívora y probablemente en poco tiempo sean consumidores pesados. Todos los adictos pesados empezaron en algún lugar.
Era un consumidor pesado en el pasado y piensa que no puede parar. Es el más triste y hay varias categorías que merecen ser tratadas:
¿Si disfrutaran el consumo por qué restringirlo a una vez al día? El resto del día este usuario se choca la cabeza contra la pared por el resto del día y es difícil convencerlo de que no lo está disfrutando. Es la peor tortura y seguramente te mantendrá adicto por toda tu vida.
Demandan su dosis de dopamina diaria de la forma que sea. Al principio, cuando un día no la encontraban consumían y con el tiempo se vieron enganchados. En realidad están felices cuando un día no encuentran su dosis de dopamina. ¿Si la adicción les da tanto placer por qué siguen buscando en las actividades diarias?
Si piensan que la dieta los ayuda en su vida, ¿Por qué esperan x días para volver a consumir? La verdad es que son adictos, no tienen demasiada adicción física pero tienen el lavado de cerebro. El dietista no está controlando su consumo y tiene lo peor de ambos mundos, teniendo permitido un consumo pero deseando no hacerlo. El síndrome de la fruta prohibida.
Todos los adictos empezaron así, con el tiempo se pierde el factor novedad y escalamos en la adicción. El tipo de consumo no es el problema sea cual sea sino el flujo de dopamina que produce.
En algún sentido son los más patéticos, van por la vida creyendo que están reprimidos y ocasionalmente un vistazo se convierte en dos. Cayendo por el tobogán tarde o temprano volverán a ser consumidores pesados.
Otro tipo de consumidor es el que lleva algo que vio en el día a su casa como disparador, o una noticia, u otro tipo de consumo “accidental”. Con el tiempo, se hace más difícil encontrar el disparador suficiente, y cuando más difícil se vuelve, más codiciado.
El ultimo tipo es un consumo demasiado leve, que racionalizándolo los hace sentir seguros porque no implica riesgos, pero que los incomoda. El error está en creer que estos consumidores son más felices, porque no lo son. El centro de recompensa del cerebro es incapaz de desestresar a la persona con los estímulos diarios, y se ve obligada a consumir, incluso cuando pudo resistir un peor consumo.
Grábate bien claro en la cabeza que el "hábito" no existe y que tu problema es una adicción. La tendencia natural es que el consumo crezca. Mantener el consumo en el nivel que está hoy requerirá una enorme cantidad de fuerza de voluntad por el resto de tu vida.
Los adictos son grandes mentirosos, incluso hacia ellos mismos. Deben serlo. Si lees las comunidades de adictos en internet te darás cuenta que la mayoría de consumidores casuales están contando días o esperando fallar en algún momento. No necesitas envidiar a los usuarios casuales, no necesitas consumir tampoco, la vida es infinitamente más dulce sin el consumo.
Los adolescentes generalmente son más difíciles de curar, no porque les cueste mas dejar de consumir, sino porque ellos creen que no están enganchados o están en las primeras fases. Los padres no deberían quedarse con la falsa sensación de seguridad, las campañas de miedo no funcionan y los jóvenes prueban “un vistazo” porque creen que no les va a afectar. Ellos ya saben que el consumo daña el cerebro y detestan el consumo "malo", pero en algún momento, todos lo hicimos, es solo la primera fase.
No seamos pasivos como sociedad, estamos fallando en evitar que los jóvenes no consuman. Los cerebros jóvenes son más plásticos y es necesario educarlos y protegerlos. Si no sabes cómo empezar puedes leer el libro YourBrainOnPorn y recomendarles este texto también.