El mito viene de adictos usando el método de la voluntad. Adictos al porno por ejemplo, pero no necesariamente, dicen: “El porno es para mi alter ego y el romance real es para mi relación”. Nada más lejos de la realidad: a medida que la adicción avanza, las conexiones neuronales del porno vencerán a las del romance real y lo harán menos deseable.
Cuando consumes necesitas tener la opción de escalar en la más mínima caída de dopamina o tener la opción de buscar el máximo efecto posible. La realidad va en contra a todo lo que se experimenta en el consumo y no se pueden comparar. Cada vez que consumes, el cerebro refuerza el mecanismo que asocia el placer que sientes con el acto de consumir. El consumo enciende una recompensa en el cerebro con la promesa de que es algo real... Solo que no es algo real. Al final, necesitas ser esclavo de tu monstruo.
Con el tiempo el cuerpo construye inmunidad, el consumo deja de hacer efecto, y apenas termina una sesión, el adicto quiere otra. El hambre permanente sigue insatisfecha.
Una vez que el pequeño monstruo se va del cuerpo, la horrible sensación de inseguridad termina. Vuelve tu confianza, autoestima, recuperas el control de tu vida y utilizas ese impulso para resolver otras cosas de tu vida.
La compartimentalización es solamente otro truco que nos pone el pequeño monstruo en nuestras mentes.
El secreto está en saber que el efecto del consumo no es real por lo que no se puede comparar con la experiencia de la realidad. Quizás no se sienta mejor pero es real y es para lo que nuestro cerebro está preparado.
Si tu adicción es distinta a la pornografía y este capítulo llega a ser confuso, lo que deberías saber es que el acto de consumir va a reforzar determinados mecanismos de tu cerebro frente a las otras alternativas similares a ese consumo en particular. Con el tiempo, si tienes que elegir entre el consumo o su alternativa real, te parecerá mucho mas atractivo el consumo. Es una mentira del lavado de cerebro que puedes mantener el consumo para determinadas ocaciones y el equivalente real para otras.