Por hasta tres semanas desde el ultimo consumo se puede sentir abstinencia que consiste en dos factores: abstinencia de dopamina (sensación de vacío similar al hambre) y activadores psicológicos. La abstinencia de dopamina no provoca dolor pero no hay que subestimarla, si la comparamos con el hambre vemos que no provoca dolor pero nos puede tener muy irritables, la diferencia es que el cuerpo necesita comida y no veneno. Con el estado mental adecuado estos síntomas son fáciles de superar y desaparecen rápidamente. El segundo factor es el que causa problemas en el método de la fuerza de voluntad, ya que el consumidor tiene el hábito de aliviar la abstinencia y eso causa una asociación de ideas. Es como si el siguiente auto que compres tuviera la señal de giro a la derecha en vez de a la izquierda, lo sabrás, pero te llevará un tiempo acostumbrarte y no activar el limpiaparabrisas. Contrarrestar ese lavado de cerebro es esencial desde el primer momento para que esos activadores desaparezcan rápidamente.
Incluso en el método EasyPeasy responder a los activadores es un error común. Pensar en el efecto placebo y decir “sé que consumir no me hace nada, pero si pienso que lo hace entonces me puede ayudar en ciertas ocasiones”. El efecto placebo puede aliviar síntomas genuinamente, pero el consumo no es placebo y en vez de aliviar los síntomas los crea y no los libera jamás.
Un activador común es romper con una pareja. El ex adicto puede pensar “Un solo consumo me ayudará a calmarme”. Ese consumo no tendrá sensación relajante porque no hay adicción a la dopamina y por lo tanto no hay abstinencia. En el mejor de los casos tendrá un boost psicológico. Después del consumo, la situación original seguirá ahí, pero ahora incluso empeorada porque la persona sufre abstinencia. El boost psicológico que fue lo único que el ex adicto obtuvo lo podría haber encontrado en cualquier libro o película.
Ya sea por dopamina o por activadores psicológicos, si se siente abstinencia se debe aceptar. No tendrá dolor físico y con el estado mental correcto será fácil de superar. Una buena idea es pensar “Sé lo que es esto, es la abstinencia. Es lo que sufren los adictos toda su vida y los mantiene adictos. Los no adictos no la sienten. ¡Es maravilloso estar sacando este monstruo de mi cerebro!”.
En el tiempo que dure el trauma se presentarán tentaciones, debes recordar que está ahí solo por el monstruo que está en tu cuerpo y cada vez que resistes una tentación das un paso más en la batalla.
Tampoco debes intentar olvidarte de tu consumo, no hay necesidad porque nada malo está pasando. Por el contrario, incluso si piensas mil veces al día sobre consumir, saborea los recuerdos y siente lo maravilloso de ser libre nuevamente. No dudes nunca de tu decisión de liberarte.
La sensación es temporal y cada momento te acerca a tu meta. Una vez que te dices a ti mismo que no necesitas consumir, en muy poco tiempo no necesitaras decírtelo.