Un movimiento, algo más brusco, del barco despierta a Vlaz; quien se levanta y sube a cubierta para ver lo que sucede, y al mirar a la proa, le sorprende no encontrar a Drogus asomado a la baranda junto a Claudet. Llamándolo se acerca, pero no responde. El barco comienza a moverse con más fuerza, Pilo mira por los costados para intentar descubrir el origen de los movimientos, aunque por toda su experiencia en ese lago cree saber lo que sucede. Dentro de la cocina comenzaron a caerse todos los utensilios, las cacerolas y ollas, platos y cubiertos se desplomaron por el suelo creando un estruendo que termina por despertar al resto de la tripulación que confundida intenta llegar hasta la cubierta, pero el movimiento continuo del barco le dificulta el acceso al exterior.
Atajándose por una de las cuerdas del mástil mayor, Vlaz trata de sostenerse, mientras Drogus y Claudet caen al suelo. Al parecer la caída despierta a Drogus y a Claudet de su letargo. El barco empieza a sacudirse con mayor intensidad...
- ¿Qué está pasando Drogus? -pregunta Vlaz-
- ¡Es un monstruo!
- ¿Qué?...
Del lago sale una columna de agua que sube unos 10 metros del cual se descubre la cabeza y cuello de un dragón acuático. La barca se tambalea y sus tripulantes no pueden mantener el equilibrio, se deslizan por toda la cubierta. Los ojos rojos del dragón se clavaron en la embarcación y lanza un ataque dando un fuerte mordisco al mástil deshaciéndola por completo. Con un increíble esfuerzo, Vlaz logra ponerse de pie e intenta llegar hasta la cabina donde se encuentran sus armas. Con dificultad se introduce en la cabina y toma su espada a dos manos y corriendo sale de nuevo diciendo unas palabras en Patarín (idioma secreto de los habitantes del bosque encantado), la runa de su espada comienza a brillar. La espada de Vlaz es mágica, le había regalado un mago muy poderoso del imperio como recompensa por un importante trabajo que realizó para él. Mientras tanto, en cubierta, Drogus toma su hacha a dos manos e intenta pegarle al dragón, pero éste es muy rápido y esquiva los golpes muy ágilmente. Los demás también logran ponerse en pie y se dirigen a la cabina y tomando sus armas regresan para combatir al dragón. Vlaz con su espada, se tira al agua sumergiéndose unos metros y clava su espada en el cuerpo del dragón que emite un alarido ensordecedor. Aprovechando esto, Drogus da un fuerte hachazo al cuello penetrando profundamente sus hojas de acero reforzado, mientras que Gabrielle toma su ballesta de repetición y la carga con flechas envenenadas, Pierre, sin embargo, prepara un hechizo de bolas de fuego. Vlaz clava por segunda vez su espada mágica en el cuerpo del dragón, la runa brilla más fuerte y hace que toda la espada se encienda con un fuego tan intenso que traspasa al animal, aun así, el monstruo arremete una vez más contra la embarcación destruyendo el techo de la cabina, y con su pata delantera palmeada y con garras como espadas toma a Vlaz y lo arroja varios metros lejos de la embarcación. Gabrielle dispara y tres flechas salen una tras otra impactando en el cuello del animal los cuales rebotan, ya que su piel es tan gruesa que parece como si tuviera doble armadura. De la mano de Pierre nace una bola de fuego del tamaño de una sandía mediana, y la arroja contra la cara del dragón que, muy herido, se sumerge en las aguas turbulentas, pero por la popa, la cola del animal se dirige ferozmente contra Pilo, que de no ser por la oportuna intervención de Ailynara que se arroja y logra poner a salvo a capitán. Carolina por su parte, lanza su jabalina amazónica, en su extremo tiene tres puntas que rodean la del centro, y con increíble precisión se inserta en la cara del dragón que volvió a asomarse en la superficie de las aguas negras, Gabrielle vuelve a disparar tres flechas y esta vez sí hacen impacto en uno de los ojos de la bestia, quien, con un fuerte moviendo se hunde perdiéndose en la negrura del lago.
Luego de unos segundos el lago se calma por completo y los tripulantes de la barca se asoman por la borda en busca de Vlaz. Lo encuentran flotando agarrado de un madero. Llegan hasta él y lo suben a cubierta.
- Con que este es el "monstruo" del lago que aterroriza a todos sus navegantes -dice Vlaz- un dragón marino, nunca había visto uno igual, tan grande, tan poderoso.
- Los lugareños lo llaman Corsae, -explica Pilo- que en el idioma Zamphi significa "El terrible", ya que mucho aseguran que está en el lago desde la erupción del volcán. Según la leyenda, que el huevo de un dragón cayó de su nido en las montañas a consecuencia del terremoto que produjo el volcán, y se hundió en el lago, que la contaminarse con la lava produjo una mutación caótica en el interior del huevo y dio origen a este ser.
- Pues por ahora no creo que regrese -se apresura a decir Ailynara-
- Y nosotros no creo que nos movamos mucho también con el mástil principal roto -comenta Drogus-
- Crees que es la primera vez que esta nave sufre la embestida de Corsae?, no amigo, ya tuvimos algunos encuentros con este monstruo, pero la verdad que nunca dio la cara, nunca salió a la superficie, siempre nos atacaba de abajo, es muy raro lo que hizo, nadie jamás le vio. Lo que si es que tenemos varias partes de repuesto y una de ellas es el mástil, que si bien no es tan alto ya servirá para llegar hasta el atracadero secreto cerca de Proteak.
- No llegaremos hasta el puerto de Proteak? -Pregunta Gabrielle-
- Será muy peligroso llegar hasta ahí en barco, -responde Vlaz- mejor será llegar por tierra fingiendo ser comerciantes sin tanto dinero, pues si ven que llegamos en esta embarcación creerán que traemos cosas muy valiosas y tratarán de asaltarnos.
- Muy bien, por favor los hombres, y tú también Drogus, ayúdenme a cambiar el mástil y colocar la vela nuevamente, que, así como van las cosas llegaremos al amanecer al muelle.