Lorena, sentada en su escritorio con sus ojos azules atentos a la pantalla de su computadora, no se da cuenta que la puerta de su despacho se abre, y tímidamente se asoma la figura de un hombre alto, de cabellos oscuros y ojos verdes, ataviado con un impecable traje gris oscuro. Mira al interior y ve a la hermosa mujer de cabellos claros y cuyo rostro es iluminado por la luz que desprende el monitor. Lentamente entra en la habitación y saluda amablemente.
- Hola Lorena, ¿cómo estás?
- ¡Roberto, qué sorpresa!... ¿Qué haces por aquí a esta hora?
- Vine para invitarte a comer.
- No puedo, tengo que esperar la llamada de un cliente y terminar estas defensas para el juicio de mañana. Pero… ¿cómo entraste sin que Catalina se entere? –Pregunta Lorena en tono picaresco- ella es “tan atenta y comunicativa”.
- Catalina no estaba en su escritorio, seguro que ya fue a almorzar. Y volviendo al tema… No pongas más excusas, ¿seguro que estás de nuevo a dieta?... con lo flaca que estás vas a desaparecer si seguís con esa tontería.
- No hago dieta, tengo mucho trabajo, eso es todo.
- ¿Enserio no me quieres acompañar?
- Me encantaría, pero lastimosamente, no puedo.
- Bueno, está bien, pero esta noche nos vemos en tu casa, ¿verdad?
- Claro, y seguro que Carolina también irá.
- Dios mío, esta chica no se te despega.
- No seas celoso Robert, sabes que es mi mejor amiga.
- ¡Celoso!, por favor, si tuviera alguna sospecha que fueras lesbiana, podría estarlo –contesta Roberto con una sonrisa-
- Sabes que no lo soy, pero si lo pienso bien, luego de mi última experiencia, podría ser una posibilidad –responde Lorena guiñando un ojo-
- Ja ja ja ja, y bueno nos vemos esta noche, te dejo para que sigas con tu “trabajo”.
Roberto sale del despacho y cierra la puerta tras él, Lorena vuelve a observar el monitor de su computadora, pensando para sí que Rock66 ya estaría en el Chat. La pantalla muestra que el citado nick ya está conectado.
Piki (el nick de Lorena): Hola Rock66, ¿me estabas esperando?
Rock66: Hola Piki, claro… solo por ti estoy a esta hora por aquí.
Piki: J Gracias… no te imaginas como espero la hora de conversar contigo.
Rock66: Yo también, parece que tenemos una conexión especial, me siento tan bien cuando hablamos.
Piki: ¿Verdad?, yo también pienso igual, además hace ya 4 meses que chateamos.
Rock66: Es cierto y para ser sincero la curiosidad por conocerte es cada vez más grande, creo que es hora que nos conozcamos, ¿qué te parece?, desde hace meses te lo estoy pidiendo…
Piki: y si, la verdad que yo siento la misma curiosidad.
Rock66: ¿Conoces la plaza de Nuestra Señora?
Piki: Claro
Rock66: ¿Qué te parece si nos encontramos en la escalera que está sobre la calle Miraflores?
Piki: ¿Bueno, a qué hora y cuándo?
Rock66: el sábado a las 12, ¿te parece?
Piki: Está bien… nos veremos allí entonces…
Rock66: ¡Hecho!
Piki: Bueno te dejo porque tengo que seguir trabajando… Hasta entonces.
Rock66: Hasta luego.
Lorena no puede dar crédito a lo que acaba de hacer, después de meses de estar evitando el conocerlo en persona, ahora ha cedido y no le queda más remedio. La presencia de una mujer en su despacho la despierta de su fantasía.
- ¡Caro! ¿qué haces?, me asustaste. No te escuche entrar.
- Hola Lore, ¿cómo estás?, es que había mucho silencio y por eso entré despacito –responde Carolina- Ahora cuéntame ¿qué paso con este chico del chat?
- Y no sé que más decirte, es súper tierno, ya sabes que tiene 30 años, que es ingeniero y parece muy culto, pero no se, así como yo inventé que tengo 20 años y que estaba estudiando derecho, cuando en realidad tengo 27 y ya soy una abogada socia de un bufete, él también pudo haber mentido, es muy peligroso todos esto de conocer gente por internet.
- Eso es cierto, tenés que tener mucho cuidado con todos esos que hablas en el chat, porque en realidad no sabes nada de ellos, y para ser sincera, yo tendría cuidado hasta de Roberto…
- ¿De Robert?
- Si, ya sé que los tres somos muy amigos, pero es muy pedante, y te mira como si quisiera tener algo más que amistad y eso me hace sentir un poco incómoda, como si yo sobrara cuando están juntos.
- Pero Caro, de donde sacas eso, Robert puede ser un poco creído, pero es también una buena persona, además ya te he dicho que no pude haber algo nosotros, somos amigos desde hace años...
- Ya sé Lore, pero nunca me cayó del todo bien... cambiemos de tema… ¿vas a conocerlo?
- ¿Cómo lo sabes?
- Por favor, tienes abierta la ventana de la conversación con tu “amigo” –ríe Carolina- qué pensabas ¿que soy adivina ahora?...
- La verdad que a veces me asusta todo lo que sabes de mi, pero sí, el sábado nos conoceremos al fin…
- Pues yo que tu tendría mucho cuidado, si quieres puedo ir en tu lugar para ver cómo es y así no correrás riesgos innecesarios.
- Caro, no empieces con tu paranoia… es muy buena persona, tenemos mucha química y no sé, me da la sensación que con él si podría volver a tener una relación.
- Sólo espero que, al conocerle, no te olvides de tu amiga.
- Pero cómo pensás que me voy a olvidar de mi mejor amiga.
- No se, pero siempre que alguien inicia una relación con una persona se olvida de sus amigas.
- Y tu qué… ¿cuando te voy a ver con alguien?
- Y en cualquier momento.
- Está muy misteriosa Carolina, ¿qué traes entre manos?
- ¿De qué hablas?... no hay ningún misterio.
- Bueno… ahora necesito trabajar que tengo que defender un caso mañana temprano, y si no termino ahora, no vamos a poder vernos en el departamento más tarde.
- Muy bien “enamorada”, nos vemos a la noche.
- Ah, Caro, por favor pedile de paso a Catalina que me traiga los documentos del caso Tekcom.
- No hay problema.
- Adiós amiga.
- Hasta la noche.
Veinte minutos más tarde, Lorena continua muy concentrada en un trabajo cuando se da cuenta que su secretaria aún no ha llevado los archivos que necesitaba. “Qué raro, qué le habrá pasado a esta mujer…” -decía Lorena mientras cogía el teléfono y marcaba la extensión de Catalina-
- Si doctora!
- Catalina, ¿qué pasó con los papeles que te ha pedido Carolina?
- ¿Carolina?... disculpe doctora, pero nadie me ha pedido nada y no vi salir a nadie de su despacho desde que volví de comer.
- Bueno, quizás ella salió antes que hayas regresado, ¿podrías por favor alcanzarme los documentos del caso Tekcom?
- Por supuesto doctora, ahora mismo.