Escribimos para que nos lean, ni para el maestro ni para la maestra ni para la calificación; lo que justifica y motiva la escritura en la escuela es que alguien, distinto del docente, pueda leer lo que los alumnos crean, sólo así convertimos la creación de textos en un acto real y no académicamente ficticio.
En la red hay algunos servicios que pueden servir para publicar nuestros cuentos. Uno de ellos, que hemos utilizado mucho, es ISUU, que publica las creaciones realizadas en nuestro ordenador, una vez convertidas a PDF.
Otras, como Storyjumper permiten crear y publicar historias on-line: un excelente servicio que permite crear libros con texto e imágenes que podemos subir desde nuestro ordenador.
También podemos recurrir a otros servicios gratuitos para maquetar como tarheelreader.org, crear libros con mixbook, aunque no vayamos a encargar su impresión, como en este ejemplo.