PERROS LIMPIOS Y PERROS
 
Para terminar este capítulo de animales en contraste, recordemos a los perros que tenía cierta Facultad de Veterinaria con fines experimentales. Normalmente, estaban divididos en dos perreras diferentes. En una de ellas estaban los perros sin pulgas; y en la otra estaban los perros pulguientos a la espera de un buen baño.

A lo largo de los años, los profesores de la Facultad advirtieron que los perros pulguientos estaban más tranquilos que los limpios. ¿Cuál era la razón? Sencillamente, que los animales cargados de pulgas estaban ocupados en rascarse, mientras que los otros, sin nada que hacer, pasaban todo el tiempo ladrando y creando problemas a los cuidadores.

¿Habrá en este descubrimiento alguna lección aplicable a los seres humanos? ¡Sí! Con frecuencia, cuando nos sentimos bien y nada nos molesta, tendemos a desperdiciar energías y a bajar el nivel de nuestros esfuerzos. Pero cuando las "pulgas" de las pruebas nos aguijonean y nos producen dolor de alma, podemos serenar nuestros impulsos y fortalecer nuestro espíritu.

Cuando el camino es suave, se vuelve traicionero porque adormece al conductor. Pero cuando el camino es áspero, mantiene despierto y alerta al viajero. Y en el camino de la vida hay molestias, incomodidades y dolores que ayudan a vivir. Por eso se afirma que "el alma no tendría arco iris si nuestros ojos no tuvieran lágrimas". ¡Cuántas veces las mayores satisfacciones, o los éxitos más ansiados, van precedidos de alguna forma de dolor, prueba o adversidad!. El espíritu se vuelve más profundo, las manos más diligentes, y el corazón más sensible cuando se ha pasado por la experiencia de la aflicción.

Si usted hoy está soportando alguna pena o algún infortunio, no desmaye bajo el pero de tal contrariedad. Más allá de las nubes siempre brilla el sol. Y tras la hora sombría, Dios podrá concederle la luz de la alegría y el bienestar. La confianza en el Altísimo puede sostenernos en la dificultad; puede avivar nuestra esperanza cristiana de superación; y puede darnos fuerzas para salir de cualquier pozo de adversidad. ¿Ha perdido usted algún ser amado o algún bien material? ¿Tiene usted problemas en su ambiente familiar o laboral? ¿Siente a veces alguna depresión, alguna soledad o alguna imcomprensión? ¡Dios puede darle una mano eficaz! Tómese con fe fuertemente de ella. El Señor no lo defraudará.

Precisamente, la hora de la prueba, bien tomada, es la mejor oportunidad para buscar y encontrar la ayuda del Todopoderoso. "Aunque afligido yo y necesitado, Jehová pensará en mi. Mi ayuda y mi libertador eres tu" (Salmos 40:17)