Eventos Finales 4
 

 

PERSECUCIÓN

 

"Vi a los impíos, malvados e incrédulos. Estaban todos en gran excitación.  El celo y potencia del pueblo de Dios los había enfurecido.  Por doquiera dominaba en ellos la confusión.  Vi que tomaban medidas contra la hueste que tenía la luz y el poder de Dios.  Pero esta hueste, aunque rodeado por densas tinieblas, se mantenían firme con la aprobación de Dios y su confianza en él.  Los vi perplejos; luego los oí clamar a Dios ardientemente, sin cesar día y noche en su angustioso grito: "¡Hágase señor tu voluntad!  Si ha de servir para gloria de tu nombre, dale a tu pueblo el medio de escapar.  Líbranos de los paganos que nos rodean.  Nos han sentenciado a muerte; pero tu brazo puede salvarnos."  Tales son las palabras que puedo recordar.  Todos mostraban honda convicción de su insuficiencia y manifestaban completa sumisión a la voluntad de Dios.  Sin embargo, todos sin excepción, como Jacob, oraban y luchaban fervorosamente por su liberación. "(Testimonios selectos pag. 175)

 

"Cuando realmente se desate la tormenta de la persecución sobre nosotros las verdaderas ovejas oirán la voz del verdadero pastor.  Se realizarán esfuerzos abnegados para salvar a los perdidos, y muchos que se han descarriado del redil volverán de nuevo." (T. t. 6 p. 401)


"EL TIEMPO DE GRACIA TERMINA CUANDO SE COMPLETA EL SELLAMIENTO"

 

"Precisamente antes de que entráramos en él [el tiempo de angustia], todos recibimos  el sello del Dios viviente.  Entonces vi que los cuatro ángeles dejaron de retener los cuatro vientos.  Y vi hambre, pestilencia y espada, nación se levantó contra nación, y el mundo entero entró en confusión."CBA 979 (1846).

 

"Vi ángeles que iban y venían de uno a otro lado del cielo.  Un ángel con tintero de escribano en la cintura regresó de la tierra y comunicó a Jesús que había cumplido su encargo, quedando sellados y numerados los santos.  Vi entonces que Jesús, quien había estado oficiando ante el arca de los Diez Mandamientos, dejó caer el incensario, y alzando las manos exclamó en alta voz: "Consumado es".-PE 279

 

"Queda, por así decirlo, solamente un momento de tiempo.  Pero aunque ya se levanta nación contra nación, y reino contra reino, no hay todavía conflagración general.  Todavía los cuatro vientos son retenidos hasta que los siervos de Dios sean sellados en sus frentes.  Entonces las potencias de la tierra ordenarán sus fuerzas para la última gran batalla."2JT 369 (1900).

 

"Un ángel que regresa de la tierra anuncia que su obra está terminada; el mundo ha sido sometido a la prueba final, y todos los que han resultado fieles a los preceptos divinos han recibido 'el sello del Dios vivo".  Entonces Jesús dejará de interceder en el santuario celestial.  Levantará sus manos y con gran voz dirá- "Hecho es"."CS 671 (1911) (E. U. D. 232, 233)

 

EL TIEMPO DE LA ANGUSTIA DE JACOB

 

"¡Ah, cuán grande es aquel día! tanto, que no hay otro semejante a él; tiempo de angustia para Jacob; pero de ella será librado. (Jer. 30: 7).

Cuando Cristo acabe su obra mediadora en favor del hombre, entonces empezará ese tiempo de aflicción.  Entonces la suerte de cada alma habrá sido decidida, y ya no habrá sangre expiatoria para limpiarnos del pecado. . . Entonces el espíritu que reprime el mal se retirará de la tierra.  Como Jacob estuvo bajo la amenaza de muerte de su airado hermano, así también el pueblo de Dios estará en peligro de los impíos que tratarán de destruirlo.  Y como el patriarca luchó toda la noche pidiendo ser librado de la mano de Esaú, así clamarán los justos a Dios día y noche que los libre de los enemigos que los rodean. . .

 

Cuando en su angustia Jacob se asió del Ángel y le suplicó con lágrimas, el Mensajero celestial, para probar su fe, le recordó también su pecado y trató de librarse de él.  Pero Jacob no se dejó desviar.  Había aprendido que Dios es misericordioso, y se apoyó en su misericordia.  Se refirió a su arrepentimiento del pecado, y pidió liberación. Mientras repasaba su vida, casi fue impulsado a la desesperación; pero se aferró al Ángel, y con fervientes y agonizantes súplicas insistió en sus ruegos, hasta que prevaleció.

 

Tal será la experiencia del pueblo de Dios en su lucha final con los poderes del mal.  Dios probará la fe de sus seguidores, su constancia, y su confianza en el poder de él para librarlos.  Satanás se esforzará por aterrarlos con el pensamiento de que su situación no tiene esperanza; que sus pecados han sido demasiado grandes para alcanzar el perdón.  Tendrán un profundo sentimiento de sus faltas, y al examinar su vida, verán desvanecerse sus esperanzas.  Pero recordando la grandeza de la misericordia de Dios, y su propio arrepentimiento sincero, pedirán el cumplimiento de las promesas hechas por Cristo a los pecadores desamparados y arrepentidos.  Su fe no faltará porque sus oraciones no sean contestadas en seguida. Se asirán del poder de Dios, como Jacob se asió del Ángel, y el lenguaje de su alma será: "No te dejaré, si no me bendices" (Patriarcas y Profetas, págs. 199, 200).

 

"En aquel tiempo se levantará Miguel, el gran Príncipe que protege a tu pueblo. Y será tiempo de angustia, cual nunca fue desde que hubo gente hasta entonces. Pero en ese tiempo será librado tu pueblo, todos los que se hallen escritos en el libro." (Danieel 12:1)  

 

Vi que los santos abandonaban las ciudades y los pueblos para reunirse en grupos con el fin de vivir en los lugares más apartados.  Los ángeles les proporcionaban alimento y agua mientras los impíos sufrían hambre y sed.  Acto seguido vi que los grandes hombres de la tierra consultaban entre sí, y vi a Satanás y sus ángeles atareados en torno de ellos.  Vi un edicto, del que se distribuyeron copias por distintas partes del país, mediante el cual se ordenaba que a menos que los santos renunciaran a su fe peculiar y pusieran a un lado el sábado para observar el primer día de la semana, después de cierto tiempo la gente quedaría en libertad para darles muerte.  Pero en esa hora de prueba los santos estaban tranquilos y serenos, confiando en Dios y descansando en su promesa de que se les abriría un camino de salvación.

 

En algunos lugares, antes que venciera el plazo señalado en el edicto, los impíos se abalanzaron sobre los santos para darles muerte; pero ángeles con apariencia de guerreros lucharon por ellos.  Satanás quería tener el privilegio de exterminar a los santos del Altísimo, pero Jesús ordenó a sus ángeles que los protegieran.  Dios se sentirá honrado al hacer un pacto con los que guardaron su ley en presencia de los paganos que los rodeaban; y será para honra de Jesús trasladar sin pasar por la muerte a los fieles expectantes que durante tanto tiempo lo aguardaron.

 

Poco después vi que los santos sufrían gran angustia mental.  Parecía que estaban rodeados por los malvados moradores de la tierra.  Las apariencias estaban en su contra.  Algunos empezaron a temer que Dios los hubiera abandonado para que perecieran a manos de los impíos.  Pero si sus ojos se hubieran abierto, se hubiesen visto rodeados por los ángeles de Dios.  Después llegó la airada multitud de los impíos, y en seguida un conjunto de ángeles malignos que los incitaban para que mataran a los santos.  Pero para poder acercarse al pueblo de Dios era necesario que éstos pasaran entre ese conjunto de ángeles santos y poderosos.  Eso era imposible.  Los ángeles de Dios los hacían retroceder y también rechazaban a los ángeles malos que los rodeaban." (Historia de la redención pG. 427, 428)

 

Dios los Bendiga

Jair Ochoa

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