El Santuario

Por Jair Ochoa


 

"Sé que la cuestión del santuario, tal cual la hemos sostenido durante tantos años, se basa en la justicia y la verdad" (Obreros Evangélicos, Págs. 317, 318).

 "El tema del santuario debiera ser cuidadosamente examinado, puesto que en él descansa el fundamento de nuestra fe y nuestra esperanza" (The Advent Review, número especial combinado). 

"Nuestra fe con referencia al mensaje del primero, el segundo y el tercer ángeles era correcta. Los grandes hitos por los cuales hemos pasado son inconmovibles. Aun cuando las huestes del infierno intenten derribarlos de sus fundamentos, y triunfar en el pensamiento de que han tenido éxito, no alcanzarán su objetivo. Estos pilares de la verdad permanecen tan incólumes como las montañas eternas, sin ser conmovidos por todos los esfuerzos de los hombres combinados con los de Satanás y su hueste. Podemos aprender mucho, y debemos estar constantemente escudriñando las Escrituras para ver si estas cosas son así. El pueblo de Dios ha de tener ahora sus ojos fijos en el santuario celestial, donde se está realizando el servicio final de nuestro gran Sumo Sacerdote en la obra del juicio, donde él está intercediendo por su pueblo" (El Evangelismo, Pág. 166). 

Después de analizar los textos anteriores vamos a mirar el santuario punto por punto y descubriremos la gran verdad de la justicia de Cristo. 

A Moisés llego la orden de preparar un lugar donde la gloria de Dios se manifestaría al pueblo: “hacerme han un santuario, y yo habitaré entre ellos. “ (Ex. 25:8.) Este debía ser un centro de interés para el pueblo, pues en el descansaba la obra salvadora de Dios por el hombre. Es bueno que los hijos de Dios del tiempo final estudiemos el santuario pues allí encontraremos lecciones importantes y vitales para nuestros días. “el primer pacto tenía reglas para el culto, y también un Santuario terrenal. Se levantó una tienda. En su primera parte, llamada Lugar Santo, estaban las lámparas, la mesa y los panes de la presencia.* Tras el segundo velo estaba la parte llamada Lugar Santísimo.* Este tenía el incensario de oro y el Arca del Pacto cubierta de oro. Esta Arca contenía una urna de oro con el maná, la vara de Aarón que reverdeció y las tablas del pacto.* Sobre ella los querubines de gloria cubrían el Propiciatorio. “(Heb 9:1-5) El tabernáculo era pequeño y desarmable, cincuenta y cinco pies de ancho por dieciocho de ancho y alto. En primer lugar veremos la puerta y su gran significado para nuestros días:

Ahora Miremos:

 La Puerta