El Lavacro

 

El lavacro

 

Como segundo paso en el camino a la presencia de Dios encontramos la fuente de bronce.

 

“El Eterno dijo más a Moisés:

"Harás también una pila de bronce, con su base de bronce para el lavado. La pondrás entre la Tienda de la Reunión y el altar. Y pondrás agua en ella.

"En ella Aarón y sus hijos lavarán sus manos y sus pies.

"Se lavarán cuando vayan a entrar en la Tienda de la Reunión, para que no mueran; y cuando vayan a llegarse al altar para presentar al Eterno la ofrenda encendida.

"Se lavarán las manos y los pies para que no mueran. Lo tendrán por estatuto perpetuo, él y sus descendientes en sus generaciones". (Ex. 30:17-21)

 

Fue hecha con los espejos de las mujeres (Ex. 38:8), los espejos al ser donados por ellas nos indicaban sacrificio y entrega, pues para ellas eran de gran valor, la ley es simbolizada por un espejo (Sant. 1:23-25), no tenia medidas, mostrando que la justicia y autoridad de Dios no tiene medidas.

Como segundo paso para ir al  encuentro con Dios es necesario que el hombre, viva una vida apartada del pecado, bajo la autoridad de Dios expresada en su santa ley.

 

 Dentro del lavacro había agua, con la cual se debían lavar, el agua es símbolo del Espíritu santo (1 Cor. 6:11) y también de la palabra de Dios (Juan 15:2-3)

 

Para ir a la presencia de Dios el hombre necesita vivir apartado del pecado, bajo la autoridad de Dios siguiendo su Ley; esto solo lo puede lograr por medio del Espíritu santo y el estudio de la palabra santa.

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