El 68% del universo está hecho de algo que ni siquiera podemos ver, no podemos tocarlo y además no podemos detectarlo con ningún instrumento, y aún así es lo que manda en el universo. Lo único que creíamos saber con total certeza, sobre ello era que empujaba las galaxias unas lejos de otrás y que jamás, jamás, iba a parar, pues bien, el mapa más grande de la historia del universo, acaba de decir exactamente lo contrario. Esa fuerza que creíamos eterna, la energía oscura se está apagando y si eso es verdad, cambiará nada más y nada menos que cómo se muere el universo. Año 1998. Dos equipos de astrónomos trabajando por separado y sin ponerse de acuerdo se pusieron a cazar un tipo muy concreto de explosiones estelares. Las supernovas de tipo IA. Son útiles porque todas brillan prácticamente igual, así que funcionan como una especie de farolas estandar repartidas por el cosmos. La regla es fácil. Si la ves más débil es porque está más lejos, midieron más de 50 de esas supernovas lejanísimas y la luz que les llegaba era más floja de la que calcularon. Esos dos equipos daban por hecho de que la expansión del universo se estaba frenando y realmente eso tiene toda la lógica ¿no? Después del Big Bang, todo salió disparado y la gravedad de toda esa materia poco a poco pues tendrá que ir echando el freno. Pero los números decían totalmente lo contrario. La materia en vez de estar echando el freno estaba acelerando. Para que os hagáis una idea, es como si echaras una piedra hacia el cielo, hacia arriba y en vez de frenar y volver a caer hacia abajo, siguiera hacia arriba y cada vez acelerará más. Si vieras eso, lo primero que estarías pensando es que hay algo que la está empujando hacia arriba. Pues a ese algo que ocupa el 68% del universo y lo empuja hacia separarse, le pusieron el nombre, un nombre muy particular, energía oscura. El hallazgo fue tan gordo que se llevó el Premio Nobel de Física en 2011, Saúl Permuter por un lado Brian Smith y Adam Reis por otro. Y lo ganaron por, y cito textualmente a la academia, por el descubrimiento de la expansión acelerada del universo a través de la observación de supernovas distantes. Y ojo al reparto de la tarta cósmica. Todo lo que vemos tú, yo, las estrellas, las galaxias, absolutamente todo, es apenas un 5% del universo. Un 27% es materia oscura y el 68% que queda, la mayoría aplastante, es esta energía oscura que ni vemos ni entendemos. Avancemos hasta hoy. Para intentar entender esta energía oscura, los cientificos construyeron una máquina llamada Desi. Y lo que ha hecho Desi es sin exagerar, el mapa tridimensional más grande de la historia del universo. Más de 900 investigadores unos 15 millones de galaxias cartografiadas y mirando hasta 11.000 millones de años hacia el pasado. Porque recuerda, cuanto más lejos miras más atrás en el tiempo estás viendo. Los primeros indicios serios llegaron en abril de 2024, pero el momento clave fue el 19 de marzo de 2025, cuándo publicaron su segunda gran tanda de datos y el lugar de calmar las aguas, las agitó todavía más. ¿Y qué es lo que vieron que les preocupó tanto? ¿Que agitó tanto las aguas? Durante 25 años dimos por hecho de que la energía oscura era una constante. Era lo mismo ayer, hoy y dentro de millones de años, pero combinaron varios datos, como por ejemplo el del mapa de Desi, el eco del Big Bang y las supernovas se dieron cuenta de que hay algo, allí hay algo que no cuadra, la energía oscura parece que no es constante, parece que varía, que habría sido más fuerte en el pasado y que poco a poco se habría ido debilitando hasta ahora. Lo resumió Will Percival, uno de los coportavoces de Desi, con las siguientes palabras: "Nos guía la navaja de Ockham" y la explicación más simple de lo que vemos está cambiando. "Cada vez parece más probable que tengamos que modificar el modelo estándar de la cosmología para que estos datos encajen entre sí... y una energía oscura que evoluciona resulta prometedora". En resumen, es que el manual con el que explicamos el universo entero podría hacerle falta una corrección y no una corrección pequeñita, una corrección de las gordas, de las grandes. De lo que no hay duda es que algo grande está pasando en el cosmos.
Empezamos la tercera parte, mientras tanto yo voy a necesitar un traguito para coger fuerzas. Vale, llegamos a la pregunta más interesante de todas. ¿Cómo termina esto? Y es que hay dos finales encima de la mesa. Final número uno, si la energía oscura es constante como creíamos, gana ella. El universo se expande para siempre. Las galaxias se alejan hasta perderse de vista. Las estrellas se van apagando una a una y todo acaba en un frío oscuro y eterno final. Es el llamado big freeze, la muerte por congelación. Y luego tenemos el final número dos. Si la energía oscura se está debilitando, en algún momento la gravedad podría volver a tomar el mando y entonces el universo dejaría de expandirse, se daría la vuelta y empezaría a colapsar sobre sí mismo hasta aplastarse en un punto. Es el llamado Big Crunch. Henry Tye catedrático emérito de Física en Cornell, publicó con su equipo un modelo en septiembre de 2025, que decía, "Si la energía oscura evoluciona cómo sugieren los datos, sus cuentas dan que el universo tendría una vida total de unos 33 mil millones de años, le quedarían unos 11.000 millones de años más de expansión y después el colapso" Y ojo que aquí voy a añadir una nota porque todo esto hay que decirlo con mucho cuidado. Esto es una propuesta teórica, un escenario posible, pero en ningún momento es una predicción confirmada. Y es importante que lo diga porque si no no estaría siendo honesto con todos vosotros. Toda esta historia de la energía oscura apapándose es una historia que todavía no está confirmada. En física, para cantar un descubrimiento de verdad, necesitas como mínimo, alcanzar los cinco sigmas. Cinco sigmas. ¿De qué se trata? Pues te lo explico. Hay tres niveles de sigmas que cuantifican el nivel de certeza estadística de una afirmación para así distinguir lo que es un resultado real en el que confiar y no una simple casualidad o error de medición. Un Sigma significa que hay una probabilidad alta de que el resultado sea una fluctuación aleatoria, un ruido en los datos. Con tres sigmas, la probabilidad de que sea casualidad es aproximadamente una entre 370. En física, esto se considera evidencia de algo, pero no una certeza. En cambio, con cinco sigmas, la probabilidad de que sea un error o una casualidad es de una entre 3,5 millones. Este es el estándar de oro en física de partículas y cosmología. Hasta que no se llega a cinco sigmas, nadie abre el champán ni anuncia un descubrimiento oficial. Por ejemplo, así se confirmó el bosón de Higgs y lo descubierto por Desi, según cómo combinas los datos, se encuentra entre un 2,8 y un 4,2 en sigmas. Es muy sugerente, pero todavía no llega a ese nivel. Es más, Desi, ella sola, sin mezclar datos con nada, sigue siendo totalmente compatible con la energía oscura de toda la vida. Y ya hay físicos diciendo que tengan cuidado, que podría ser un error de calibración en el cálculo de la supernovas y no un cambio total del paradigma del universo. así que no, lo siento, no te puedo decir que el universo vaya a colapsar, por lo menos no todavía. Lo que sí que te puedo confirmar es que esta pregunta es probablemente la pregunta abierta más grande de la historia del universo. Durante venticinco años tuvimos una respuesta cómoda y la dábamos por buena. Y de repente, un mapa de 15 millones de galaxias nos ha recordado que el suelo bajo los pies de la cosmología no están firme como creíamos. Hemos pasado de tenerlo clarísimo a no tener ni idea. Y lejos de ser un fracaso, eso es justo lo que hace que la ciencia esté viva. Durante 25 años creímos que el universo moriría de frío. Los últimos datos susurran que podría morir aplastado y la diferencia depende de algo que todavía no sabemosy la siguiente pregunta va directamente a ti y es qué final te resulta más interesante que el universo poco a poco vaya muriendo en silencio sin decir nada o que acabe a absolutamente colapsado yo os leo un comentarios y os respondo siempre porque ahí es donde está el debate bueno ahora os toca a vosotros decidir sois del equipo del Big frish o del equipo del pickground yo mientras tanto mientras os decidís me voy a ir a por otro café porque este ya se me ha acabado y nos vemos